RELATOS
Consulta Médica
Hola, soy un chico de 20 años. Tengo una experiencia un poco insulsa para algunos pero interesantes para quienes les gusta los fortuito.
Me gustan los deportes al aire libre, tengo un cuerpo delgado pero muy bien proporcionado. Mis piernas y nalgas son excelante, tanto así que mis amigos me dicen; "tienes culo de mujer".
La semana pasada fui a consulta con el médico de cabezara de la familia porque sentía una molestia en el ano, me duele y sangra un poco. Ella me remitió a un proctólogo para que hiciera un examen presiso.
El día de la consulta con el proctólogo llegué al consultorio y me tocó esperar pues el doctor no había llegado, incluso ya había una persona antes de mi; era un chico de 25 años, blanco y simpático. Al rato llegó otro muchacho delgado, quien también es muy lindo, y los tres conversabamos algo entrecortados en la sala de espera. Es medio incómodo esa situación, además yo estaba demasiado nervioso por lo que me iban a hacer, no sabíe que me tocaba en ese consulta.
Luego de un rato entró a la sala de espera un moreno, alto, cuerpo espectacular, vestido con atuendo clínico; era el asistente del doctor, y al momento entró el proctólogo. Un hombre maduro, serio, canoso, alto y muy sexy. Eso me puso más ansioso por el hecho de tener en cuanta que me iban a ver el culo pero no sabía que le iban a hacer a mi culo.
Enseguida pasan al primer chico, y yo comencé a ponerme más nervioso aún. Duraron bastante tiempo el esa consulta, mientras nosotros en la sala ya habíamos dejado de hablar, todos estabamos en espectativa de lo podía pasar allá adentro. No sé si es algo común que fueramos cuatro chicos jóvenes ese día en la consulta del proctótogo.
Salió el primer pasiente y llegó mi turno. Al entrar al consultorio muy amablemente el doctor me preguntó que sentía y en que me podía ayudar, pues le comenté que me dolía el ano y me sangraba un poco. El asumió que sería una fisura o alguna hemorroide pero que debía revisar bien.
Pase a otra sala para ser examinado a fondo, ahí me esperaba ese morenote que había llegado primero. Me pidió que me desnudara y me colocara una de esas baticas con la abertura hacía atrás; él me ayudó a cerrarla. Me pidió que me acostara boca abajo en la camilla y colocó un cojín bajo me ingle para que mi trasero quedara expuesto ante ellos.
Entró el proctólogo y allí estaba yo, preparado pero ansioso para lo que viniera. El asistente notó que yo estaba muy nervioso y me decía; "relajate, no te va a doler". Eso me ponía mas nervioso.
Para comenzar el examen el enfermero me separó las nalgas para ver mi culito, y a mi me comían las ganas de saber que hacían, de ver que pasaba. Yo estaba boca abajo, solo ellos tenían el control de mi situación. Yo sentía que me tocaban por diferentes partes de mi ano y murmuraban entre ellos, incluso el moreno movía sus manos como acariciando mis nalgas. Eso me pareció extraño pero no dije nada, además me produjó una erección y con la pena y los nervios que tenía no quise decir palabra alguna, pues ellos podían ver mi pene también por la disposición donde quedó.
Luego me lubricaron y el doctor introdujo un dedo para realizar un tacto, eso me dolió al instante y emití un gemido, junto a un leve movimiento de caderas. El Doctor dijo, "respira que esto va a durar un poco". Algo intenso debo reconocer, ese dedo me exitó un poco más y yo no decía nada allí acostaco a merced de ese par de monumentos. Y el moreno me repetía; "tranqilízate, esto es algo normal", y me acariciaba la parte baja de la espalta y mi nalga derecha, mientras el proctólogo apretaba mi nalga izquierda y movía su dedo dentro de mi. Wow! Yo me sentía adolorido pero exitado. Mi ano pedía descanso pero a yo quería que siguieran.
Después de cierto tiempo y varios movimientos dentro de mi, el doctor sacó el dedo. Pero ahora venía otra parte del examen. Debían introducirme un instrumento para observar dentro, me lo explicaron y sentí que se movieron para buscar algo, yo quise voltear para ver que me iban a meter pero no me lo permitieron.
Otra vez me iban a abrir, ahora más fuerte. Escuché que me dijeron, "respira profundo, puja duro", al instante de hacerlo sentí que algo grueso me penetró y ahí si solté un grito suave e intenté levantarme, pero me agarraron. El moreno se acercó a mi mejilla y me dijo; "respira y relajate", a lo que el médico replicó; "disfrútalo". Wow! Es que me había dolido mucho, casi se me sale una lágrima. Imaginen tener que disfrutar bajo ese estado de nervios. Me gustaba pero estaba muy miedoso.
Ese aparato que me metieron también dió vueltas dentro de por largo rato, mientras observaban lo que necesitaban y además me hizo lubricar porque me tocaba la próstata siempre. Ya me tenían muy axitado con sus manos tocandome y todo lo que le hacían a mi desprotegido culito.
Ya terminaron de examinar y el enfermero me limpió con papel todo el ano y las nalgas, y bajó al pene para limpiarlo también de lo que había lubricado, diciendo; "esto de lo más normal". Listo ahí, me dió una palmada en cada nalga y me dijo sonriente que me podí vestir.
Al regresar al consultorio ya estaba el doctor redactando el informe y me entregó los récipes que me tocaban, me explicó que no era nada malo, era una fisura leve y dentro no había nada afortnadamente. Me pidió que cumpliera el tramiento cabalmente y anexó con tono pícaro; "cuídalo porque tienes un culo muy bonito, y quiero volver a verlo".
Dentro de tres semanas me toca consulta de nuevo.
Espero no estar tan nervioso para poder disfrutar!
Yo estuve unos 45 minutos allí dentro, ahora le tocaba a los otros chicos vivir su experiencia con esos dos hombre sexys de la medicina.
Cuando salga de mi segunda consulta les cuanto más...
Hasta la próxima!
Me gustan los deportes al aire libre, tengo un cuerpo delgado pero muy bien proporcionado. Mis piernas y nalgas son excelante, tanto así que mis amigos me dicen; "tienes culo de mujer".
La semana pasada fui a consulta con el médico de cabezara de la familia porque sentía una molestia en el ano, me duele y sangra un poco. Ella me remitió a un proctólogo para que hiciera un examen presiso.
El día de la consulta con el proctólogo llegué al consultorio y me tocó esperar pues el doctor no había llegado, incluso ya había una persona antes de mi; era un chico de 25 años, blanco y simpático. Al rato llegó otro muchacho delgado, quien también es muy lindo, y los tres conversabamos algo entrecortados en la sala de espera. Es medio incómodo esa situación, además yo estaba demasiado nervioso por lo que me iban a hacer, no sabíe que me tocaba en ese consulta.
Luego de un rato entró a la sala de espera un moreno, alto, cuerpo espectacular, vestido con atuendo clínico; era el asistente del doctor, y al momento entró el proctólogo. Un hombre maduro, serio, canoso, alto y muy sexy. Eso me puso más ansioso por el hecho de tener en cuanta que me iban a ver el culo pero no sabía que le iban a hacer a mi culo.
Enseguida pasan al primer chico, y yo comencé a ponerme más nervioso aún. Duraron bastante tiempo el esa consulta, mientras nosotros en la sala ya habíamos dejado de hablar, todos estabamos en espectativa de lo podía pasar allá adentro. No sé si es algo común que fueramos cuatro chicos jóvenes ese día en la consulta del proctótogo.
Salió el primer pasiente y llegó mi turno. Al entrar al consultorio muy amablemente el doctor me preguntó que sentía y en que me podía ayudar, pues le comenté que me dolía el ano y me sangraba un poco. El asumió que sería una fisura o alguna hemorroide pero que debía revisar bien.
Pase a otra sala para ser examinado a fondo, ahí me esperaba ese morenote que había llegado primero. Me pidió que me desnudara y me colocara una de esas baticas con la abertura hacía atrás; él me ayudó a cerrarla. Me pidió que me acostara boca abajo en la camilla y colocó un cojín bajo me ingle para que mi trasero quedara expuesto ante ellos.
Entró el proctólogo y allí estaba yo, preparado pero ansioso para lo que viniera. El asistente notó que yo estaba muy nervioso y me decía; "relajate, no te va a doler". Eso me ponía mas nervioso.
Para comenzar el examen el enfermero me separó las nalgas para ver mi culito, y a mi me comían las ganas de saber que hacían, de ver que pasaba. Yo estaba boca abajo, solo ellos tenían el control de mi situación. Yo sentía que me tocaban por diferentes partes de mi ano y murmuraban entre ellos, incluso el moreno movía sus manos como acariciando mis nalgas. Eso me pareció extraño pero no dije nada, además me produjó una erección y con la pena y los nervios que tenía no quise decir palabra alguna, pues ellos podían ver mi pene también por la disposición donde quedó.
Luego me lubricaron y el doctor introdujo un dedo para realizar un tacto, eso me dolió al instante y emití un gemido, junto a un leve movimiento de caderas. El Doctor dijo, "respira que esto va a durar un poco". Algo intenso debo reconocer, ese dedo me exitó un poco más y yo no decía nada allí acostaco a merced de ese par de monumentos. Y el moreno me repetía; "tranqilízate, esto es algo normal", y me acariciaba la parte baja de la espalta y mi nalga derecha, mientras el proctólogo apretaba mi nalga izquierda y movía su dedo dentro de mi. Wow! Yo me sentía adolorido pero exitado. Mi ano pedía descanso pero a yo quería que siguieran.
Después de cierto tiempo y varios movimientos dentro de mi, el doctor sacó el dedo. Pero ahora venía otra parte del examen. Debían introducirme un instrumento para observar dentro, me lo explicaron y sentí que se movieron para buscar algo, yo quise voltear para ver que me iban a meter pero no me lo permitieron.
Otra vez me iban a abrir, ahora más fuerte. Escuché que me dijeron, "respira profundo, puja duro", al instante de hacerlo sentí que algo grueso me penetró y ahí si solté un grito suave e intenté levantarme, pero me agarraron. El moreno se acercó a mi mejilla y me dijo; "respira y relajate", a lo que el médico replicó; "disfrútalo". Wow! Es que me había dolido mucho, casi se me sale una lágrima. Imaginen tener que disfrutar bajo ese estado de nervios. Me gustaba pero estaba muy miedoso.
Ese aparato que me metieron también dió vueltas dentro de por largo rato, mientras observaban lo que necesitaban y además me hizo lubricar porque me tocaba la próstata siempre. Ya me tenían muy axitado con sus manos tocandome y todo lo que le hacían a mi desprotegido culito.
Ya terminaron de examinar y el enfermero me limpió con papel todo el ano y las nalgas, y bajó al pene para limpiarlo también de lo que había lubricado, diciendo; "esto de lo más normal". Listo ahí, me dió una palmada en cada nalga y me dijo sonriente que me podí vestir.
Al regresar al consultorio ya estaba el doctor redactando el informe y me entregó los récipes que me tocaban, me explicó que no era nada malo, era una fisura leve y dentro no había nada afortnadamente. Me pidió que cumpliera el tramiento cabalmente y anexó con tono pícaro; "cuídalo porque tienes un culo muy bonito, y quiero volver a verlo".
Dentro de tres semanas me toca consulta de nuevo.
Espero no estar tan nervioso para poder disfrutar!
Yo estuve unos 45 minutos allí dentro, ahora le tocaba a los otros chicos vivir su experiencia con esos dos hombre sexys de la medicina.
Cuando salga de mi segunda consulta les cuanto más...
Hasta la próxima!
Autor anónimo




