RELATOS
Entre las hierbas
Esto sucedió hace unos meses y fue bastante rico porque me dí cuenta cuanto
disgruté lo que paso.
Comenzando por algo de contexto, la universidad en la que estudio tiene
mucho espacio de zonas verdes y hay un área en particular donde es frecuentada
por gente de ambiente y se podía hacer y ver casi cualquier cosa. Uno de esos días
en los que andaba caliente decidí ir a darme una vuelta y ver que encontraba, luego
de andar por piedras y plantas encontre a un señor ya maduro, estaba fumando y se
agarraba la verga que por debajo del pantalon se veía crecida.
Ya caliente y queriendo hacer algo ya, me acerque y comenzó a tocarme mientras fumaba,
debo decir que el sabor a nicotina no me agrada, lo bueno es que no lo bese, ya calientes
los dos me propuso movernos a un lugar más privado.
Al cabo de unos minutos encontramos un pequeño espacio sumergido entre la maleza donde
empezamos a fajar, él me tocaba el culo con la mano y sobaba de manera rica mientras se
masturbaba lentamente, yo de espaldas a él sentía la presencia de un hombre maduro y
caliente muy caliente, pasados los minutos me baje los pantalones y él se puso un condon
mientras me acomodaba, yo le decía que no me iba a entrar (pues eran mis primeras veces
en las que era penetrado) él confiado seguía en su tarea de vestir su duro mastil
Estando listo comenzó a intentar penetrarme, una, dos, tres veces y no podía, me pedía que
me empinará para que fuera más fácil mientras yo me masturbaba para estar exitado y disfrutar
en lugar de sufrir con la cogida que me daría, luego de unos minutos pudo penetrarme, nos quedamos
quietos en lo que me acostumbraba a su carne dentro, así poco a poco comenzó a bombear
al tiempo que me seguía masturbando, no lo podía creer estaba siendo taladrado y ya no dolía
me dedique a tratar de disfrutar su verga dentro.
Recuerdo que empinado con los pantalones abajo y apoyándome en las rocas me empujaba mientras
entraba y salía, yo sudaba del esfuerzo y me la jalaba, así estuvo un rato hasta que se salió su
verga por error, entonces se quito el condon y comenzó a jalarsela, yo lo veía y también hacia lo mismo.
Fue entonces que comenzo a tocarme las nalgas, para luego meter uno de sus dedos por mi culo ya
dilatado, yo me masturbaba mientras me movía para sentirlo dentro, cerre los ojos y seguía jalando
mi palo erecto, fue enconces que él metió dos dedos, era la gloria sentirme penetrado, habia ratos
en los que dolía un poco pero la exitación era mucha, abrí un poco las piernas en forma de arco
para que pudiesen entrar más profundo y me masturbaba con más furía. Al cabo de un rato me metía los
dedos ya sin piedad y los disfrutaba tanto que empecé a sentir los espasmos del próximo orgamos, cuando
estaba eyaculando pude sentir un orgasmo como nunca pues dedeaba tan rico que mis mecos salieron
gustosos y yo extaciado abría las piernas mientras con la mano que me sujeta apretaba la rama de la
cual me sostenía, wow el placer fue tan intenso y por partida doble que en ese momento supe algo de
más de mi, termine sobre las piedas y con los dedos de mi macho dentro de mi culo fue delicioso. Él se
la jalo después y acabo igual de abundante que yo.
Nos vestimos y nos fuimos de aquel lugar, hoy día todavía sigo disfrutando de aquella tan sabrosa
dedeada que me propino ese cabrón y desde ese día trato de repetirlo, ya sea por cuenta propia o por
ayuda de alguien.
disgruté lo que paso.
Comenzando por algo de contexto, la universidad en la que estudio tiene
mucho espacio de zonas verdes y hay un área en particular donde es frecuentada
por gente de ambiente y se podía hacer y ver casi cualquier cosa. Uno de esos días
en los que andaba caliente decidí ir a darme una vuelta y ver que encontraba, luego
de andar por piedras y plantas encontre a un señor ya maduro, estaba fumando y se
agarraba la verga que por debajo del pantalon se veía crecida.
Ya caliente y queriendo hacer algo ya, me acerque y comenzó a tocarme mientras fumaba,
debo decir que el sabor a nicotina no me agrada, lo bueno es que no lo bese, ya calientes
los dos me propuso movernos a un lugar más privado.
Al cabo de unos minutos encontramos un pequeño espacio sumergido entre la maleza donde
empezamos a fajar, él me tocaba el culo con la mano y sobaba de manera rica mientras se
masturbaba lentamente, yo de espaldas a él sentía la presencia de un hombre maduro y
caliente muy caliente, pasados los minutos me baje los pantalones y él se puso un condon
mientras me acomodaba, yo le decía que no me iba a entrar (pues eran mis primeras veces
en las que era penetrado) él confiado seguía en su tarea de vestir su duro mastil
Estando listo comenzó a intentar penetrarme, una, dos, tres veces y no podía, me pedía que
me empinará para que fuera más fácil mientras yo me masturbaba para estar exitado y disfrutar
en lugar de sufrir con la cogida que me daría, luego de unos minutos pudo penetrarme, nos quedamos
quietos en lo que me acostumbraba a su carne dentro, así poco a poco comenzó a bombear
al tiempo que me seguía masturbando, no lo podía creer estaba siendo taladrado y ya no dolía
me dedique a tratar de disfrutar su verga dentro.
Recuerdo que empinado con los pantalones abajo y apoyándome en las rocas me empujaba mientras
entraba y salía, yo sudaba del esfuerzo y me la jalaba, así estuvo un rato hasta que se salió su
verga por error, entonces se quito el condon y comenzó a jalarsela, yo lo veía y también hacia lo mismo.
Fue entonces que comenzo a tocarme las nalgas, para luego meter uno de sus dedos por mi culo ya
dilatado, yo me masturbaba mientras me movía para sentirlo dentro, cerre los ojos y seguía jalando
mi palo erecto, fue enconces que él metió dos dedos, era la gloria sentirme penetrado, habia ratos
en los que dolía un poco pero la exitación era mucha, abrí un poco las piernas en forma de arco
para que pudiesen entrar más profundo y me masturbaba con más furía. Al cabo de un rato me metía los
dedos ya sin piedad y los disfrutaba tanto que empecé a sentir los espasmos del próximo orgamos, cuando
estaba eyaculando pude sentir un orgasmo como nunca pues dedeaba tan rico que mis mecos salieron
gustosos y yo extaciado abría las piernas mientras con la mano que me sujeta apretaba la rama de la
cual me sostenía, wow el placer fue tan intenso y por partida doble que en ese momento supe algo de
más de mi, termine sobre las piedas y con los dedos de mi macho dentro de mi culo fue delicioso. Él se
la jalo después y acabo igual de abundante que yo.
Nos vestimos y nos fuimos de aquel lugar, hoy día todavía sigo disfrutando de aquella tan sabrosa
dedeada que me propino ese cabrón y desde ese día trato de repetirlo, ya sea por cuenta propia o por
ayuda de alguien.
Autor anónimo




