RELATOS
Entrega a domicilio
Hace como 6 meses, me enteré por una amiga que ya existía la compra del supermercado quincenal vía telefónica. Conseguí el teléfono y me contestó una voz muy sensual, parecía la de un chavo muy cachondo, lo que me excitó cuando no lo estaba esperando; tomó mis datos y el pedido.
La primera vez llegó un señor ya grande, la segunda un chavo gordito y la tercera un chacal tipo policía vigilante de coches estacionados... me dije "esto no tiene remedio", aunque no lo hice por ligar, sino por obtener un servicio para no tener que cargar las bolsas del super 3 pisos... pero cuál sería mi sorpresa que cuando la calentura se me había olvidado, solicité el pedido y que va llegando un chavo de 1.80, ojos negro azabache, igual que el pelo, vestido de pantalones blancos y con mis bolsas del súper bien agarradas... en cada ocasión le di 20 pesos de propina, a lo que respondía con una súper sonrisa que me hizo enloquecer en cada ocasión. Desde entonces he pedido el súper casi cada semana, esperando que ese cuero llegara con mi alacena, y casi siempre es el mismo chavo; ayer, hice la llamada telefónica, solicité "servicio express" (te cobran una cuota de 30 pesos -3 dólares- y te llega en media hora).
Mientras llegaba, me bañé y me puse un "short" blanco (que nunca me he atrevido a usar para jugar tenis) transparente, una camiseta negra de lycra bien pegada, me puse aceite de almendras en las piernas, inserté mi verga y mis huevos en un aro de esos que provocan que tu verga se vea más grande (aunque no lo necesito con mis 17 cms., circuncidada y con mis huevotes a punto de estallar) Me peiné con gel todo para atrás el pelo, y me dispuse a esperar al cuero que entregaría.... ¡el súper! Sonó el timbre, y mientras oía sus pasos subiendo los tres pisos, el short se fue llenando de una erección tremenda.... Llegó y me preguntó (como siempre) "¿Donde quiere que se la ponga?", le dije: "allá adentro, en la cocina..." Cuando se agachó para poner las bolsas pude observar unas nalgas súper bien formadas, con un pantalón blanco de mezclilla súper pegado... me acerqué y le ayudé a descargar las bolsas de plástico en el piso y en un carrito de cocina, cuando una de ellas se resbaló y quedamos en un segundo cara a cara... Yo estaba tomando tequila, y de repente inventé que me había torcido la espalda por controlar la caída de la bolsa, así que me preguntó: "¿está bien?" a lo que le dije que me ayudara a llegar a la cama porque no me podía mover.
Lo hizo y como no le había pagado el mandado, pues se quedó esperando, se veía como un dios griego, con una semierección que me hizo poner a 1000000, entonces le solicité que me ayudara a dar vuelta boca a abajo, por lo cual se puso al lado de la cama, me abrazó y me dio la vuelta, que con la rapidez, descubrió uno de mis glúteos por el short transparente.... lo acomodó y me preguntó si podría pagarle porque lo iban a regañar si se tardaba... Sus 25 años me pusieron a millones de calentura y le dije que me aguantara 2 minutos, a lo cual respondió que qué otra cosa podría hacer por mí, y le solicité un masaje en la espalda baja, pero con un aceite especial que tenía para contracturas musculares que estaba en el baño.
Al regresar con el lubricante natural de almendras, me quitó la camiseta y empezó a frotarme en la espalda y cuando menos cuenta me di, ya estaba masajeándome las nalgas, a lo que ni tardo ni perezoso, le empecé a tocar el bulto que se le había formado en su ajustado pantalón blanco... él, se dejó tocar. Se la mamé, me la mamó, me metió la lengua en el culo, le lamí cada instante de la piel, nos pusimos los respectivos condones en nuestros 17 y 21 cms de verga y gozamos de la boca, la lengua, las nalgas, los huevos (que ambos tenemos grandes), los dedos, las cejas y todo lo que sirva para excitarnos el uno al otro. Se fue con una sonrisa en la boca y yo estoy a punto de terminar la lista del mandado para hacer otra solicitud telefónica del supermercado en entrega a domicilio.
La primera vez llegó un señor ya grande, la segunda un chavo gordito y la tercera un chacal tipo policía vigilante de coches estacionados... me dije "esto no tiene remedio", aunque no lo hice por ligar, sino por obtener un servicio para no tener que cargar las bolsas del super 3 pisos... pero cuál sería mi sorpresa que cuando la calentura se me había olvidado, solicité el pedido y que va llegando un chavo de 1.80, ojos negro azabache, igual que el pelo, vestido de pantalones blancos y con mis bolsas del súper bien agarradas... en cada ocasión le di 20 pesos de propina, a lo que respondía con una súper sonrisa que me hizo enloquecer en cada ocasión. Desde entonces he pedido el súper casi cada semana, esperando que ese cuero llegara con mi alacena, y casi siempre es el mismo chavo; ayer, hice la llamada telefónica, solicité "servicio express" (te cobran una cuota de 30 pesos -3 dólares- y te llega en media hora).
Mientras llegaba, me bañé y me puse un "short" blanco (que nunca me he atrevido a usar para jugar tenis) transparente, una camiseta negra de lycra bien pegada, me puse aceite de almendras en las piernas, inserté mi verga y mis huevos en un aro de esos que provocan que tu verga se vea más grande (aunque no lo necesito con mis 17 cms., circuncidada y con mis huevotes a punto de estallar) Me peiné con gel todo para atrás el pelo, y me dispuse a esperar al cuero que entregaría.... ¡el súper! Sonó el timbre, y mientras oía sus pasos subiendo los tres pisos, el short se fue llenando de una erección tremenda.... Llegó y me preguntó (como siempre) "¿Donde quiere que se la ponga?", le dije: "allá adentro, en la cocina..." Cuando se agachó para poner las bolsas pude observar unas nalgas súper bien formadas, con un pantalón blanco de mezclilla súper pegado... me acerqué y le ayudé a descargar las bolsas de plástico en el piso y en un carrito de cocina, cuando una de ellas se resbaló y quedamos en un segundo cara a cara... Yo estaba tomando tequila, y de repente inventé que me había torcido la espalda por controlar la caída de la bolsa, así que me preguntó: "¿está bien?" a lo que le dije que me ayudara a llegar a la cama porque no me podía mover.
Lo hizo y como no le había pagado el mandado, pues se quedó esperando, se veía como un dios griego, con una semierección que me hizo poner a 1000000, entonces le solicité que me ayudara a dar vuelta boca a abajo, por lo cual se puso al lado de la cama, me abrazó y me dio la vuelta, que con la rapidez, descubrió uno de mis glúteos por el short transparente.... lo acomodó y me preguntó si podría pagarle porque lo iban a regañar si se tardaba... Sus 25 años me pusieron a millones de calentura y le dije que me aguantara 2 minutos, a lo cual respondió que qué otra cosa podría hacer por mí, y le solicité un masaje en la espalda baja, pero con un aceite especial que tenía para contracturas musculares que estaba en el baño.
Al regresar con el lubricante natural de almendras, me quitó la camiseta y empezó a frotarme en la espalda y cuando menos cuenta me di, ya estaba masajeándome las nalgas, a lo que ni tardo ni perezoso, le empecé a tocar el bulto que se le había formado en su ajustado pantalón blanco... él, se dejó tocar. Se la mamé, me la mamó, me metió la lengua en el culo, le lamí cada instante de la piel, nos pusimos los respectivos condones en nuestros 17 y 21 cms de verga y gozamos de la boca, la lengua, las nalgas, los huevos (que ambos tenemos grandes), los dedos, las cejas y todo lo que sirva para excitarnos el uno al otro. Se fue con una sonrisa en la boca y yo estoy a punto de terminar la lista del mandado para hacer otra solicitud telefónica del supermercado en entrega a domicilio.
Autor anónimo




