RELATOS

El metro de la CD de Mexico

Un día normal en el metro de la CD. De México.


Era un día entre semana como a las 630 en la estación del metro indios verdes, cuando aborde un vagón del metro en la parte final de dicho vagón cuando llega el vagón a esa estación toda la multitud se acerca al vagón cuando aun no paraba en su totalidad, y cuando abre las puertas para que aborden todos empujan a todos y se llena el vagón en un instante.


Cuando me di cuenta ya estaba totalmente lleno y no cabía uno mas ya que se metieron los últimos a empujones, y después de unos segundos después de haber cerrado las puertas el metro, de repente siento en mi pene que alguien me había tocado suavemente y deje que pasara otra vez me deje y fue ahí cuando ya me toco un tipo de estatura baja, y se me quedo viendo con unas ganas de decirme algo rico pero no podía ya que había demasiada gente a nuestro alrededor.


El siguió tocándome y me bajo el ziper para después acariciármela primero a cabeza y después toda, hasta después de 2 estaciones mas se dio vuelta para que le colocara mi parte en la raya de sus nalgas y tratar de que se la metiera, pero esto era imposible ya que había demasiada gente además que su altura no lo ayudaba por mas que se estirara.


En cuanto nos percatamos que íbamos a llegar a una estación (hidalgo) donde mucha gente baja me dio dos o tres apretones que casi me hacían terminar por lo excitado que estaba y de ahí me guarde mi parte y seguimos la trayectoria del metro como si nada.

Después el bajo en una estación y cuando bajo únicamente se me quedo viendo como insinuándome que yo igual desabordara junto con el para que pudiésemos platicar y ponernos de acuerdo para otro encuentro.


Yo no baje me seguí hasta el fin del recorrido del metro, y después me lo encontré como a los 2 o 3 días en la misma estación por la mañana y de inmediato se acerco a mi para que quedáramos juntos y para que me fuera tocando, una vez que entramos y cerraron las puertas del vagón me lo saco y me empezó a pajear hasta que le dije con una señal apretándolo del hombro que ya no siguiera por que iba a terminar ahí y seria notorio para los demás, a lo que el hizo caso omiso y no dejaba de jalármela y apretarla muy satisfactoriamente, estaba a punto de terminar ahí pero era tanta la insistencia de el que siguió pajeándome hasta que me vine en su mano salpicándole su pantalón.


De ahí se me quedo viendo con una sonrisa y yo no creía lo que acababa de hacer.

Después el se fue conmigo hasta que acabo el recorrido y cuando bajamos del vagón me empezó a hacer la platica, y de ahí no pusimos de acuerdo para vernos en otros lugares y pasarla rico un rato, posteriormente salimos un par de veces juntos a tener relaciones de masturbación únicamente.


Y en una ocasión me platico de su experiencia de los baños de vapor que en otra ocasión les contare lo que yo viví en esos baños…
Autor anónimo