RELATOS
No lo pense de mi padrastro
Todo comenzó cuando mi madre me pidió que le diera oportunidad a mi padrastro para que se acercara a mí...
...Tuve que aceptar por mi mamá, así que decidí que fuéramos a practicar rappel ya que ya lo había hecho yo antes y sabía que era algo en lo que él no podía aprender a la primera.
Para mi sorpresa Julio (mi padrastro) se esforzó mucho y logró descender cautelosamente pero logró el objetivo, y como después nos tocaba caminata de regreso a la superficie pude apreciar, con forme a su plática, que estaba decidido a hacer lo mayor posible por que yo lo aceptara y la verdad me agradó, con forme íbamos platicando iba yo quitándome ese estigma que tenía de aquel hombre.
Después ya íbamos a mas lugares juntos y me agradaba, pero aun no me acostumbraba a cambiarme en el mismo lugar y momento que él.... yo ya había notado que tenía un cuerpo fornido, no musculoso, pero espaldón y con gruesos brazos y piernas. Pero otro día que fuimos a campar con un grupo en donde no teníamos mucha privacidad mas que en la casa de campaña, llovió y tuvimos que cambiarnos en la misma casa de campaña los dos, cosa que me incomodaba pero era por la erección que me provocaba el ver a otro hombre desnudo, le di la espalda y traté de cambiarme lo mas rápido posible, cosa que él no hizo, ya que estuvo de frente a mi y se cambió sin pena, a lo cual pude ver entre esos vellos su pene dormido con sus testículos y me excitó un poco, pero no había problema porque ya tenia mi ropa puesta no se notaba mucho, casi no pude dormir de tan solo pensar que Julio estaba a mi lado.
Cuando regresamos a casa subí rápidamente al baño y me masturbé teniendo en mi mente la imagen de mi padrastro.
Y al otro día que nadie estaba en casa decidí entrar a su recamara y buscar en la ropa sucia, calcetines y boxers suyos para olfatearlos cuando me pudiera masturbar... encontré un par de calcetines blancos con rico olor a queso y unos boxers que tenían impregnado aun el sudor de sus genitales que seguramente eran los que se había quitado ese día y corrí al baño nuevamente a masturbarme con aquellos olores que me hicieron provocar los mayores gemidos y disparos de leche en esos momentos.
Otro día en que se nos dio la oportunidad de campar, me llevé un six de cervezas y a la hora de dormir las saqué y empecé a beber una, en eso entró Julio a la casa de campaña y al verme con la lata de cerveza me dijo:
“¿quién te dio permiso de traer eso?”
renuente como siempre le dije que una cosa era que se estuviese ganando mi aceptación y otra muy distinta que pretendiera decirme qué hacer o no. Julio puso una cara como de “ni modo” y cerró la tienda para cambiarse y acostarse, pero al momento ya con otro tono de voz le dije:
“¡¡yaaa!!... despreocúpate no es la primera vez, además no creas que me voy a poner borracho con apenas esto”
Y en lo que terminaba de decírselo, le ofrecí una y le dije:
“¿¿amigos??... y que todo siga como hasta ahora ok!!”
Él sonrió y aceptó la cerveza en señal que no iba a dejar que por eso íbamos a deshacer la confianza que ya estábamos teniendo.
La verdad es que con eso no nos íbamos a marear y menos con las borracheras que yo ya me había cargado... pero sí provocó que Julio se relajara mucho y pudiera descansar mejor por todo el trote que habíamos dado. Nos acostamos, cada uno de su lado, y escuché como casi inmediatamente empezó a dar sus nítidos ronquidos y por inercia me volteé hacia él y lo abracé, pero inmediatamente mi verga se puso dura pero no quise apartarme de él, a lo cual pocos minutos después con mi mano izquierda empecé a manosear su cadera y luego llegué hacia sus genitales los cuales cubiertos por su pantalón solo pude acariciarlos muy suavemente y despacio para que no se despertara aunque con mi verga estuve frotando un poco hacia sus nalgas, lo cual a pesar de ser poco, sentía que me venía y al momento en que aspiraba su olor de la nuca y espalda, colocaba levemente mi pierna en la suya y mojaba mis labios tuve que salir casi corriendo de la casa de campaña porque no podía resistir más y en la oscuridad saqué mi verga súper mojada y me masturbé ya solo como 1 minutos y disparé toda mi leche la cual pude haberse derramado ahí dentro.
Entré, me acosté y pude dormir bastante bien, aunque de igual forma, tuve que darme la vuelta.
Regresamos a casa y nunca mencionó nada, pero al otro día me pidió que lo acompañara a comprar unas cosas y de paso platicaba de algo conmigo...
Se portó muy amable conmigo y no decía mas que cosas sin relevancia, pero ya cuando íbamos de regreso a casa, paró la camioneta me dijo que anteayer había sentido que yo lo había abrazado al dormir y que había sentido como lo toqué y como me había movido y que de un momento a otro salí corriendo y se pudo percatar que salí a eyacular... Yo estaba que sudaba y le pedía al cielo que cayera un rayo en ese momento porque no sabía qué decir, de hecho pasó por mi mente en un segundo que a lo mejor podía golpearme, entonces él al notar mi expresión me dijo:
“Tranquilo Tony, tranquilo... sólo quiero saber qué sucede, si te puedo ayudar en algo, si quieres que platiquemos al respecto...”
En ese momento me salieron algunas lagrimas y con un nudo en la garganta le pedí perdón, le dije que no era para nada mi intención tocarlo, pero que me sentí tan bien con su compañía que no pude resistir hacer lo que hice, pero que al darme cuenta que estaba mal corrí hacia a fuera para no hacer algo que él aborreciera.
Fue entonces cuando se acercó a mí y me abrazó, me acercó hacia él y me colocó en su pecho diciéndome:
“Ya, hijo, tranquilo... no pasa nada... tranqulo”
Diciendo eso me acerqué mas a él y él a mí, y en ese momento en que también ponía su mano en mi mejilla subí mi mirada y el bajando la suya nos besamos tan tiernamente que todo ese dolor que sentí se disipó por completo y pareciera que estuvimos ahí besándonos por horas. De repente nos dejamos de besar y me di cuenta de lo que había pasado, pero él no se molestó ni se extrañó, solo me volvió a decir que me tranquilizara. No dijimos mas palabras y fuimos directo a casa y ya casi llegando solo me dijo, que no me preocupara que esto quedaba entre los dos y que estuviera tranquilo.
Eso me hizo sentir mucho mejor aunque con muchas interrogantes las cuales esa misma noche no me dejaban dormir, pero al poco rato casi pasando las 12 de la noche escuché que alguien abría la puerta de mi recámara y al voltear a ver quien era, estaba ahí Julio, entrando con solo sus boxers, una camiseta blanca y haciendo seña de que guardara silencio... en ese momento se subió lentamente a mi cama y estando encima de mí me volvió a besar a lo cual ya no desconcertaba y le respondí los besos al mismo paso que lo empecé a acariciar.
Él poco a poco quitó el edredón y tocaba mi cuerpo lentamente, me empezó a lamer el cuello y me quitó la playera, yo en ese momento en el cual ya estaba súper caliente le quité la camiseta y me abalancé a besar, lamer y casi morder su semi-velludo pecho, él hacia ligeros gemidos de placer los cuales me provocaron orillarlo a que se acostara boca arriba y bajarme hacia sus grandes pies y olerlos... WOOOW era exquisito ese olor y comencé a chuparlos, de la planta, entre los dedos y el dorso con algunos vellos lo cual casi me hacía venirme, pero empecé a lamerle las piernas y las ingles hasta que le quité el boxer y casi inmediatamente a mamarle ese rico trozo de carne que ya erecto era enorme y grueso.
Él seguía gimiendo pero acariciándome la espalda y subiéndome hacia él para besarme, en donde momentos después me quitó el pantalón y el bikini rápidamente y me empezó a besar la verga y casi luego a mamarmela, aunque yo como ya estaba que me venía del placer que todo eso me provocaba, solo tardó como 2 minutos mamandomela porque me vine y casi grito del placer de sentirlo, a lo cual retiró inmediatamente su boca pero mucha de mi leche le cayó en la cara, como me percaté que no era algo que le gustara, rápido lo limpié con mi lengua y me comí todo rastro de semen en su cara......... Lo vi sonreír y ahora él fue quien empezó a besarme y a lamerme en todo mi cuerpo, pero se detuvo en zonas como mis entrepiernas y nalgas, cosa que me provocó una nueva erección y él al notar esto, guió mi cabeza hacia su verga y se la mamé de nuevo, chupé tambien sus testículos y metí mi lengua en su velludo hoyito, situación que le hizo gemir repetidas veces cual me giró hacia un 69, pero él lamiendo mi hoyito y yo mamando su verga... WOOOW Fue fascinante, me estaba volviendo loco ese explorar de su lengua en mi ano, el sentir como quería entrar y tan mojadito que se sentía al mismo tiempo que al mamarle la verga saboreaba su liquido pre-seminal y olía sus ingles me estaba haciendo casi volver a expulsar otro chorro de leche.
Le dije que ya estaba a punto de venirme, y me dijo que él también, entonces empecé a mamar mas rápido aquel delicioso trozo de carne y a masturbarme en lo que él me hacia el amor con su lengua... Ya no resistía más y gemia y gemia de tal orgasmo que me estaba causando al mismo tiempo que lo escuchaba a él y sentía sus espasmos, viendo como él contraía y movía bruscamente sus pies y piernas.
Era delicioso escuchar ese gemido de:
“AAAAAAAHHH.... MMMMMM AAAAAAAHHH”
Que de un momento sentí como toda su leche se descargó en mi boca ocasionando que descargara yo la mía y tragarme todo su semen que casi me ahogaba porque era demasiado y que no pude contener todo para tragármelo y un poco salió de mis labios resbalándose por su verga y sintiendo como mi leche calientita estaba entre nuestros cuerpos y batiéndose al paso que nos movíamos frenéticamente por el orgasmo que nos provocamos.
Las gotas que quedaron en su verga y testículos, las lamí y limpié un poco del semen embarrado en su pecho con mi lengua y solo pude colocar mis labios en los suyos para terminar con un beso igual de dulce que cuando me lo dio por primera vez y cuando entró a mi recamara colocándose encima mío.
Nos separamos uno del otro... él se levantó a ponerse el boxer y me dijo:
“Descansa hijo, voy a lavarme bien y me voy a dormir”
Le dije que sí y solo volví a ver esa sonrisa hasta que cerró la puerta y se fue...
...Fue algo maravilloso que pude repetir algunas otras noches.
...Tuve que aceptar por mi mamá, así que decidí que fuéramos a practicar rappel ya que ya lo había hecho yo antes y sabía que era algo en lo que él no podía aprender a la primera.
Para mi sorpresa Julio (mi padrastro) se esforzó mucho y logró descender cautelosamente pero logró el objetivo, y como después nos tocaba caminata de regreso a la superficie pude apreciar, con forme a su plática, que estaba decidido a hacer lo mayor posible por que yo lo aceptara y la verdad me agradó, con forme íbamos platicando iba yo quitándome ese estigma que tenía de aquel hombre.
Después ya íbamos a mas lugares juntos y me agradaba, pero aun no me acostumbraba a cambiarme en el mismo lugar y momento que él.... yo ya había notado que tenía un cuerpo fornido, no musculoso, pero espaldón y con gruesos brazos y piernas. Pero otro día que fuimos a campar con un grupo en donde no teníamos mucha privacidad mas que en la casa de campaña, llovió y tuvimos que cambiarnos en la misma casa de campaña los dos, cosa que me incomodaba pero era por la erección que me provocaba el ver a otro hombre desnudo, le di la espalda y traté de cambiarme lo mas rápido posible, cosa que él no hizo, ya que estuvo de frente a mi y se cambió sin pena, a lo cual pude ver entre esos vellos su pene dormido con sus testículos y me excitó un poco, pero no había problema porque ya tenia mi ropa puesta no se notaba mucho, casi no pude dormir de tan solo pensar que Julio estaba a mi lado.
Cuando regresamos a casa subí rápidamente al baño y me masturbé teniendo en mi mente la imagen de mi padrastro.
Y al otro día que nadie estaba en casa decidí entrar a su recamara y buscar en la ropa sucia, calcetines y boxers suyos para olfatearlos cuando me pudiera masturbar... encontré un par de calcetines blancos con rico olor a queso y unos boxers que tenían impregnado aun el sudor de sus genitales que seguramente eran los que se había quitado ese día y corrí al baño nuevamente a masturbarme con aquellos olores que me hicieron provocar los mayores gemidos y disparos de leche en esos momentos.
Otro día en que se nos dio la oportunidad de campar, me llevé un six de cervezas y a la hora de dormir las saqué y empecé a beber una, en eso entró Julio a la casa de campaña y al verme con la lata de cerveza me dijo:
“¿quién te dio permiso de traer eso?”
renuente como siempre le dije que una cosa era que se estuviese ganando mi aceptación y otra muy distinta que pretendiera decirme qué hacer o no. Julio puso una cara como de “ni modo” y cerró la tienda para cambiarse y acostarse, pero al momento ya con otro tono de voz le dije:
“¡¡yaaa!!... despreocúpate no es la primera vez, además no creas que me voy a poner borracho con apenas esto”
Y en lo que terminaba de decírselo, le ofrecí una y le dije:
“¿¿amigos??... y que todo siga como hasta ahora ok!!”
Él sonrió y aceptó la cerveza en señal que no iba a dejar que por eso íbamos a deshacer la confianza que ya estábamos teniendo.
La verdad es que con eso no nos íbamos a marear y menos con las borracheras que yo ya me había cargado... pero sí provocó que Julio se relajara mucho y pudiera descansar mejor por todo el trote que habíamos dado. Nos acostamos, cada uno de su lado, y escuché como casi inmediatamente empezó a dar sus nítidos ronquidos y por inercia me volteé hacia él y lo abracé, pero inmediatamente mi verga se puso dura pero no quise apartarme de él, a lo cual pocos minutos después con mi mano izquierda empecé a manosear su cadera y luego llegué hacia sus genitales los cuales cubiertos por su pantalón solo pude acariciarlos muy suavemente y despacio para que no se despertara aunque con mi verga estuve frotando un poco hacia sus nalgas, lo cual a pesar de ser poco, sentía que me venía y al momento en que aspiraba su olor de la nuca y espalda, colocaba levemente mi pierna en la suya y mojaba mis labios tuve que salir casi corriendo de la casa de campaña porque no podía resistir más y en la oscuridad saqué mi verga súper mojada y me masturbé ya solo como 1 minutos y disparé toda mi leche la cual pude haberse derramado ahí dentro.
Entré, me acosté y pude dormir bastante bien, aunque de igual forma, tuve que darme la vuelta.
Regresamos a casa y nunca mencionó nada, pero al otro día me pidió que lo acompañara a comprar unas cosas y de paso platicaba de algo conmigo...
Se portó muy amable conmigo y no decía mas que cosas sin relevancia, pero ya cuando íbamos de regreso a casa, paró la camioneta me dijo que anteayer había sentido que yo lo había abrazado al dormir y que había sentido como lo toqué y como me había movido y que de un momento a otro salí corriendo y se pudo percatar que salí a eyacular... Yo estaba que sudaba y le pedía al cielo que cayera un rayo en ese momento porque no sabía qué decir, de hecho pasó por mi mente en un segundo que a lo mejor podía golpearme, entonces él al notar mi expresión me dijo:
“Tranquilo Tony, tranquilo... sólo quiero saber qué sucede, si te puedo ayudar en algo, si quieres que platiquemos al respecto...”
En ese momento me salieron algunas lagrimas y con un nudo en la garganta le pedí perdón, le dije que no era para nada mi intención tocarlo, pero que me sentí tan bien con su compañía que no pude resistir hacer lo que hice, pero que al darme cuenta que estaba mal corrí hacia a fuera para no hacer algo que él aborreciera.
Fue entonces cuando se acercó a mí y me abrazó, me acercó hacia él y me colocó en su pecho diciéndome:
“Ya, hijo, tranquilo... no pasa nada... tranqulo”
Diciendo eso me acerqué mas a él y él a mí, y en ese momento en que también ponía su mano en mi mejilla subí mi mirada y el bajando la suya nos besamos tan tiernamente que todo ese dolor que sentí se disipó por completo y pareciera que estuvimos ahí besándonos por horas. De repente nos dejamos de besar y me di cuenta de lo que había pasado, pero él no se molestó ni se extrañó, solo me volvió a decir que me tranquilizara. No dijimos mas palabras y fuimos directo a casa y ya casi llegando solo me dijo, que no me preocupara que esto quedaba entre los dos y que estuviera tranquilo.
Eso me hizo sentir mucho mejor aunque con muchas interrogantes las cuales esa misma noche no me dejaban dormir, pero al poco rato casi pasando las 12 de la noche escuché que alguien abría la puerta de mi recámara y al voltear a ver quien era, estaba ahí Julio, entrando con solo sus boxers, una camiseta blanca y haciendo seña de que guardara silencio... en ese momento se subió lentamente a mi cama y estando encima de mí me volvió a besar a lo cual ya no desconcertaba y le respondí los besos al mismo paso que lo empecé a acariciar.
Él poco a poco quitó el edredón y tocaba mi cuerpo lentamente, me empezó a lamer el cuello y me quitó la playera, yo en ese momento en el cual ya estaba súper caliente le quité la camiseta y me abalancé a besar, lamer y casi morder su semi-velludo pecho, él hacia ligeros gemidos de placer los cuales me provocaron orillarlo a que se acostara boca arriba y bajarme hacia sus grandes pies y olerlos... WOOOW era exquisito ese olor y comencé a chuparlos, de la planta, entre los dedos y el dorso con algunos vellos lo cual casi me hacía venirme, pero empecé a lamerle las piernas y las ingles hasta que le quité el boxer y casi inmediatamente a mamarle ese rico trozo de carne que ya erecto era enorme y grueso.
Él seguía gimiendo pero acariciándome la espalda y subiéndome hacia él para besarme, en donde momentos después me quitó el pantalón y el bikini rápidamente y me empezó a besar la verga y casi luego a mamarmela, aunque yo como ya estaba que me venía del placer que todo eso me provocaba, solo tardó como 2 minutos mamandomela porque me vine y casi grito del placer de sentirlo, a lo cual retiró inmediatamente su boca pero mucha de mi leche le cayó en la cara, como me percaté que no era algo que le gustara, rápido lo limpié con mi lengua y me comí todo rastro de semen en su cara......... Lo vi sonreír y ahora él fue quien empezó a besarme y a lamerme en todo mi cuerpo, pero se detuvo en zonas como mis entrepiernas y nalgas, cosa que me provocó una nueva erección y él al notar esto, guió mi cabeza hacia su verga y se la mamé de nuevo, chupé tambien sus testículos y metí mi lengua en su velludo hoyito, situación que le hizo gemir repetidas veces cual me giró hacia un 69, pero él lamiendo mi hoyito y yo mamando su verga... WOOOW Fue fascinante, me estaba volviendo loco ese explorar de su lengua en mi ano, el sentir como quería entrar y tan mojadito que se sentía al mismo tiempo que al mamarle la verga saboreaba su liquido pre-seminal y olía sus ingles me estaba haciendo casi volver a expulsar otro chorro de leche.
Le dije que ya estaba a punto de venirme, y me dijo que él también, entonces empecé a mamar mas rápido aquel delicioso trozo de carne y a masturbarme en lo que él me hacia el amor con su lengua... Ya no resistía más y gemia y gemia de tal orgasmo que me estaba causando al mismo tiempo que lo escuchaba a él y sentía sus espasmos, viendo como él contraía y movía bruscamente sus pies y piernas.
Era delicioso escuchar ese gemido de:
“AAAAAAAHHH.... MMMMMM AAAAAAAHHH”
Que de un momento sentí como toda su leche se descargó en mi boca ocasionando que descargara yo la mía y tragarme todo su semen que casi me ahogaba porque era demasiado y que no pude contener todo para tragármelo y un poco salió de mis labios resbalándose por su verga y sintiendo como mi leche calientita estaba entre nuestros cuerpos y batiéndose al paso que nos movíamos frenéticamente por el orgasmo que nos provocamos.
Las gotas que quedaron en su verga y testículos, las lamí y limpié un poco del semen embarrado en su pecho con mi lengua y solo pude colocar mis labios en los suyos para terminar con un beso igual de dulce que cuando me lo dio por primera vez y cuando entró a mi recamara colocándose encima mío.
Nos separamos uno del otro... él se levantó a ponerse el boxer y me dijo:
“Descansa hijo, voy a lavarme bien y me voy a dormir”
Le dije que sí y solo volví a ver esa sonrisa hasta que cerró la puerta y se fue...
...Fue algo maravilloso que pude repetir algunas otras noches.
Autor anónimo




