RELATOS
En el parque
Poco a poco me penetro, yo solo gozaba y disfrutaba mi primera vez, era todo lo que yo esperaba, me bombeaba poco a poco, abriendo mis nalgas con sus manos para entrar lo mas posible
EN EL PARQUE Poco a poco me penetró, yo solo gozaba y disfrutaba mi primera vez, era todo lo que yo esperaba, me bombeaba poco a poco, abriendo mis nalgas con sus manos para entrar lo más posible
Esto me sucedió apenas unos meses atrás, tengo 25 años, 1.78m de estatura y 75 Kg., y no es por nada, pero tengo unas nalgas, deliciosas, al igual que mis piernas, desde más joven, siempre tuve la inquietud de mamar una buena verga y de ser penetrado, ya que tiempo todavía más atrás, tuve una experiencia donde mi hermano me quería coger, y la verdad es que casi lo logra, eso me marcó para siempre porque me dejó una sensación de insatisfacción y una gran curiosidad y obsesión por ser penetrado.
Desde joven me ha gustado usar ropa interior de mujer, porque me luce de maravilla, y ya que cerca de mi casa hay un parque, desde ese entonces me voy a correr para mantenerme en forma, y aprovechando, me llevo un short pequeño, casi pegado y abajo un bikini de mujer, por si se hacía, pasó el tiempo y pues nada, no se presentaba la ocasión ni el hombre, yo notaba que efectivamente varios hombres me miraban y segurito se les antojaba, pero no se animaban.
Esta vez que les cuento, salí a correr a las 5:50 de mañana, porque entro al trabajo a las 8:30am así que dispuesto a todo, me compré un short blanco y un bikini chiquito para que se notaran mis nalgas, claro que no salía así de mi casa, me llevaba un pans encima y abajo lo demás, como también me excita exhibirme, llegando al parque, que por cierto todavía está oscuro a esa hora, me quité el pantalón y lo escondí entre unas plantas, me dispuse a mostrar lo que traía, jalando el short hacia arriba para mostrar algo de nalga, me puse primero a caminar, el parque es grande, así que primero elegí una zona algo oscura, ya el simple hecho de estar con las nalgas casi fuera me tenía bien caliente, se me súper marcaba que traía un bikini chiquito y se me veía súper bien, me agachaba e inclinaba cada vez que podía para que el que fuera pasando por ahí corriendo me viera.
Empezaron a llegar los corredores, y yo estaba desesperado porque alguno pasara por donde yo estaba, teniendo cuidado de que no me vieran las señoras y chavas que también iban temprano a correr o caminar, en eso, me senté un momento en una banca, y por fin alguien venía para donde yo estaba, para esto me depilo mis piernas y nalgas, así que se ven tan atractivas como las de una mujer, crucé las piernas para que al momento de pasar me viera bien, y así sucedió, pasó un señor como de 35 ó 40 años, un poco más bajo de estatura que yo y más delgado, venía corriendo algo rápido, pero al ir llegando hasta donde estaba yo, disminuyó su velocidad, y era obvio, pues se me veían unas piernas y algo de nalga que no pudo disimular que le gustó lo que veía, yo hice como que volteaba para que él mirara sin la preocupación de que yo lo viera, pasó y recuperó su paso, yo sin desanimarme, me dispuse a hacer unas flexiones de calentamiento por si volvía a pasar el Sr., y de esa manera viera más de lo que se estaba perdiendo, y así fue, a los 3 minutos regresó por donde se fue, pero caminando.
Yo fingí no darme cuenta, para que se acercara lo más posible y se agasajara con la vista, como lo vi de lejos, me previne y me subí más el short, jalé más el bikini, técnicamente tenía medio culo fuera, si con eso no se animaba, pues no se con qué, pero afortunadamente funcionó, venía muy despacio y se sentó en la banca de enfrente, yo seguí como si nada, agachándome y parando el culito, esperando lo que fuera, y en eso, se me acercó por detrás y me tomó de la cintura, se me pegó y claramente sentí su verga bien parada, yo voltee la cabeza, pero no dije nada, solo me dijo: “que buen culo tienes” y tras de eso se agachó y empezó a besar y chupar mis nalgas, si de por si ya estaba caliente, eso me volvió loco, pues nunca me había pasado algo así, acarició mis piernas y nalgas, intentando también meterme un dedito por mi culo, en eso, me dijo que nos fuéramos para una sombra y que ahí me haría algo más rico, por supuesto que acepté.
Por donde había 3 postes sin luz, ahí nos detuvimos y siguió con su faena, me quitó el short y el bikini, me dijo que me pusiera de a perrito y lo hice, ya estando con el culo al aire y desnudo, me volvió a besar y acariciar toda esa zona, y ahora si con facilidad me metía sus dedos en el culo, yo estaba gozando como una puta, tenía a un hombre súper excitado acariciándome y besándome mi culo, ya solo esperaba ser penetrado, sería algo nuevo y no, ahora les explico, nunca había sido penetrado “por un hombre”, desde que tengo esa obsesión, me masturbo con juguetitos, me he metido varias cosas, empezando de joven por un bolígrafo, pasando a palos de escoba, cualquier cosa que tenga forma de pene, y más recientemente me he metido una zanahoria o pepino, y no hablo de chiquitos, bastante grandes, más grandes que un pene ordinario, así que ya tengo mi ano entrenado para el placer.
Sigo con mi relato: después de besarme y lubricarme el culo, me pidió que me hincara y se me puso de frente, eso sería algo nuevo, pero infinitamente deseado, me pidió que se la mamara, y sin duda alguna lo hice, era eso y más de lo que esperaba disfrutar, empecé por frotarlo, fue magnifico, después de sentir todo su pene y sus huevos, empecé a mamar, estaba en otro mundo, fue algo inolvidable el hacerle sexo oral a ese hombre, no se por cuanto tiempo se la mamé, pero fue sabrosísimo, enseguida de eso me acostó boca abajo en el pasto, yo estaba ansioso por sentirlo dentro de mí, se hincó y enseguida me dijo que me haría gozar como la puta que parecía, y primero con sus dedos me penetró, al ver que estaba bien mojado por su saliva y que estaba algo dilatado por sus dedos, se recostó sobre mí y poco a poco me penetró, yo solo gozaba y disfrutaba mi primera vez, era todo lo que yo esperaba, me bombeaba poco a poco, abriendo mis nalgas con sus manos para entrar lo más posible, no sentí nada de dolor, fue puro placer, sentir sus huevos golpeteando mi culo con cada bombeada era riquísimo, en ese momento ya nada me importaba, no me interesaba nada más en ese instante que gozar la cogida que me estaban dando.
Trataba de no gritar ni gemir de placer, pero era imposible, se me escapaban gemidos de placer, él me decía: “que rico culo”, “te gusta” y yo por supuesto le decía que si y le pedía más, él no me negaba nada y le imprimía más velocidad, ya estaba bien dilatado y el entraba y salía a voluntad, paró un instante y me pidió ahora de a perrito, y yo feliz, sin perder el tiempo, me bombeaba como loco, estaba súper prendido aquel semental, y yo para complacerlo más me puse de a chivito en precipicio, con eso, entró hasta el fondo de mis entrañas, me sujetaba de la cadera y me jalaba hacia él para meterla más, era para mí la locura, sentir ese miembro dentro de mí, tener súper excitado a un hombre y estarle dando tanto placer como él que da una mujer, me tenía en las nubes.
Ya habrían transcurrido unos 30 minutos desde nuestro primer encuentro, así que poco a poco se veía que la oscuridad se iba a acabar, sin ya importarnos nada, seguimos en lo nuestro, como nos situamos donde había una zona con plantas y algo de árboles, no nos podrían ver todavía, así que por el momento eso no importaba, después de cogerme en esa posición, me pidió voltearme boca arriba, levantó mis piernas hasta sus hombros, las abrió y nuevamente me penetró, al principio con la piernas abiertas, después las fue cerrando para que mis nalgas y mi culo lo apretaran más, me quedo sin palabras para describir el placer que me hizo sentir ese hombre, entraba y salía dando el placer que esperaba recibir desde hacía tantos años, la espera valió la pena, ya estaba empezando a amanecer, así que le pedí que antes de que amaneciera y terminara este sueño hecho realidad, se acostara el boca arriba, y yo me metería ese pene sentando en él, accedió sin decir nada, así que me acomodé sobre él viéndolo de frente, primero solo froté mi culo contra su pene, era alucinante, y claramente él ya quería metérmela, así que sin hacerlo esperar más, me levanté un poco y enfilé su fierro bien parado en mi ano.
Apenas meterme su cabeza, me jaló y me la metió toda, estaba impaciente por sentir su verga dentro de mi culo, ya bien ensartado, me levantaba y me daba mis sentones una y otra vez, metiéndose más que en las posiciones anteriores, ya la oscuridad se había acabado, así que era cuestión de tiempo para que nos vieran o escucharan, se oía el ruido de la gente que pasaba por ahí, pero que gracias a los arbustos, no nos veían, ya estaba a punto de venirme cuando claramente sentí un chorro de leche que salía de aquel instrumento de placer, entonces me apuré y le imprimí velocidad a mis sentones sobre su pene todo mojado por mis jugos y su leche para acabar yo también, solté un chorro descomunal de leche que recibí en mi mano para después frotar y lubricar su pene que todavía entraba y salía de mi ser, poco a poco su miembro se relajaba y perdía volumen, yo aproveché y le di unas últimas mamadas para llevarme el sabor de su leche como recuerdo, ya solo faltaba incorporarnos y vestirnos acostados para que no nos vieran, él seguía acariciando mi culo, y después de la cogida que me había dado, pues estaba todo dilatado y mojado, así que fácilmente podía meter sus dedos.
Yo seguía excitado así que le permití que siguiera hasta que quisiera, pero el sol estaba apunto de salir así que le pedí que se detuviera, no quería pedírselo, pero tuve que hacerlo, ya había logrado meterme 3 dedos a la vez así que me costó mucho trabajo tener que sacarlos porque se sentía muy rico, me estaba poniendo mi bikini blanquito cuado me lo quitó y me dijo que lo quería de recuerdo, yo no se lo negué así que solo me puse el short, como era blanco y delgado, claramente se me notaba todo, le pedí que fuera a buscar mi short, que estaba escondido por donde nos encontramos, fue y ya solo me lo aventó porque venía gente, él se fue y yo tuve que esperar la oportunidad para salir sin que nadie se diera cuenta porque ya había bastante gente, fue y ha sido la mejor cogida que me han dado, espero que les haya gustado mi relato, esto me pasó por el mes de marzo de este año (2007) soy de México D.F., Coyoacán, por si alguien quiere tener un encuentro de este tipo, quiere que le de una mamada que no olvidaran y poder cogerse un culo tan sabroso como el.
EN EL PARQUE Poco a poco me penetró, yo solo gozaba y disfrutaba mi primera vez, era todo lo que yo esperaba, me bombeaba poco a poco, abriendo mis nalgas con sus manos para entrar lo más posible
Esto me sucedió apenas unos meses atrás, tengo 25 años, 1.78m de estatura y 75 Kg., y no es por nada, pero tengo unas nalgas, deliciosas, al igual que mis piernas, desde más joven, siempre tuve la inquietud de mamar una buena verga y de ser penetrado, ya que tiempo todavía más atrás, tuve una experiencia donde mi hermano me quería coger, y la verdad es que casi lo logra, eso me marcó para siempre porque me dejó una sensación de insatisfacción y una gran curiosidad y obsesión por ser penetrado.
Desde joven me ha gustado usar ropa interior de mujer, porque me luce de maravilla, y ya que cerca de mi casa hay un parque, desde ese entonces me voy a correr para mantenerme en forma, y aprovechando, me llevo un short pequeño, casi pegado y abajo un bikini de mujer, por si se hacía, pasó el tiempo y pues nada, no se presentaba la ocasión ni el hombre, yo notaba que efectivamente varios hombres me miraban y segurito se les antojaba, pero no se animaban.
Esta vez que les cuento, salí a correr a las 5:50 de mañana, porque entro al trabajo a las 8:30am así que dispuesto a todo, me compré un short blanco y un bikini chiquito para que se notaran mis nalgas, claro que no salía así de mi casa, me llevaba un pans encima y abajo lo demás, como también me excita exhibirme, llegando al parque, que por cierto todavía está oscuro a esa hora, me quité el pantalón y lo escondí entre unas plantas, me dispuse a mostrar lo que traía, jalando el short hacia arriba para mostrar algo de nalga, me puse primero a caminar, el parque es grande, así que primero elegí una zona algo oscura, ya el simple hecho de estar con las nalgas casi fuera me tenía bien caliente, se me súper marcaba que traía un bikini chiquito y se me veía súper bien, me agachaba e inclinaba cada vez que podía para que el que fuera pasando por ahí corriendo me viera.
Empezaron a llegar los corredores, y yo estaba desesperado porque alguno pasara por donde yo estaba, teniendo cuidado de que no me vieran las señoras y chavas que también iban temprano a correr o caminar, en eso, me senté un momento en una banca, y por fin alguien venía para donde yo estaba, para esto me depilo mis piernas y nalgas, así que se ven tan atractivas como las de una mujer, crucé las piernas para que al momento de pasar me viera bien, y así sucedió, pasó un señor como de 35 ó 40 años, un poco más bajo de estatura que yo y más delgado, venía corriendo algo rápido, pero al ir llegando hasta donde estaba yo, disminuyó su velocidad, y era obvio, pues se me veían unas piernas y algo de nalga que no pudo disimular que le gustó lo que veía, yo hice como que volteaba para que él mirara sin la preocupación de que yo lo viera, pasó y recuperó su paso, yo sin desanimarme, me dispuse a hacer unas flexiones de calentamiento por si volvía a pasar el Sr., y de esa manera viera más de lo que se estaba perdiendo, y así fue, a los 3 minutos regresó por donde se fue, pero caminando.
Yo fingí no darme cuenta, para que se acercara lo más posible y se agasajara con la vista, como lo vi de lejos, me previne y me subí más el short, jalé más el bikini, técnicamente tenía medio culo fuera, si con eso no se animaba, pues no se con qué, pero afortunadamente funcionó, venía muy despacio y se sentó en la banca de enfrente, yo seguí como si nada, agachándome y parando el culito, esperando lo que fuera, y en eso, se me acercó por detrás y me tomó de la cintura, se me pegó y claramente sentí su verga bien parada, yo voltee la cabeza, pero no dije nada, solo me dijo: “que buen culo tienes” y tras de eso se agachó y empezó a besar y chupar mis nalgas, si de por si ya estaba caliente, eso me volvió loco, pues nunca me había pasado algo así, acarició mis piernas y nalgas, intentando también meterme un dedito por mi culo, en eso, me dijo que nos fuéramos para una sombra y que ahí me haría algo más rico, por supuesto que acepté.
Por donde había 3 postes sin luz, ahí nos detuvimos y siguió con su faena, me quitó el short y el bikini, me dijo que me pusiera de a perrito y lo hice, ya estando con el culo al aire y desnudo, me volvió a besar y acariciar toda esa zona, y ahora si con facilidad me metía sus dedos en el culo, yo estaba gozando como una puta, tenía a un hombre súper excitado acariciándome y besándome mi culo, ya solo esperaba ser penetrado, sería algo nuevo y no, ahora les explico, nunca había sido penetrado “por un hombre”, desde que tengo esa obsesión, me masturbo con juguetitos, me he metido varias cosas, empezando de joven por un bolígrafo, pasando a palos de escoba, cualquier cosa que tenga forma de pene, y más recientemente me he metido una zanahoria o pepino, y no hablo de chiquitos, bastante grandes, más grandes que un pene ordinario, así que ya tengo mi ano entrenado para el placer.
Sigo con mi relato: después de besarme y lubricarme el culo, me pidió que me hincara y se me puso de frente, eso sería algo nuevo, pero infinitamente deseado, me pidió que se la mamara, y sin duda alguna lo hice, era eso y más de lo que esperaba disfrutar, empecé por frotarlo, fue magnifico, después de sentir todo su pene y sus huevos, empecé a mamar, estaba en otro mundo, fue algo inolvidable el hacerle sexo oral a ese hombre, no se por cuanto tiempo se la mamé, pero fue sabrosísimo, enseguida de eso me acostó boca abajo en el pasto, yo estaba ansioso por sentirlo dentro de mí, se hincó y enseguida me dijo que me haría gozar como la puta que parecía, y primero con sus dedos me penetró, al ver que estaba bien mojado por su saliva y que estaba algo dilatado por sus dedos, se recostó sobre mí y poco a poco me penetró, yo solo gozaba y disfrutaba mi primera vez, era todo lo que yo esperaba, me bombeaba poco a poco, abriendo mis nalgas con sus manos para entrar lo más posible, no sentí nada de dolor, fue puro placer, sentir sus huevos golpeteando mi culo con cada bombeada era riquísimo, en ese momento ya nada me importaba, no me interesaba nada más en ese instante que gozar la cogida que me estaban dando.
Trataba de no gritar ni gemir de placer, pero era imposible, se me escapaban gemidos de placer, él me decía: “que rico culo”, “te gusta” y yo por supuesto le decía que si y le pedía más, él no me negaba nada y le imprimía más velocidad, ya estaba bien dilatado y el entraba y salía a voluntad, paró un instante y me pidió ahora de a perrito, y yo feliz, sin perder el tiempo, me bombeaba como loco, estaba súper prendido aquel semental, y yo para complacerlo más me puse de a chivito en precipicio, con eso, entró hasta el fondo de mis entrañas, me sujetaba de la cadera y me jalaba hacia él para meterla más, era para mí la locura, sentir ese miembro dentro de mí, tener súper excitado a un hombre y estarle dando tanto placer como él que da una mujer, me tenía en las nubes.
Ya habrían transcurrido unos 30 minutos desde nuestro primer encuentro, así que poco a poco se veía que la oscuridad se iba a acabar, sin ya importarnos nada, seguimos en lo nuestro, como nos situamos donde había una zona con plantas y algo de árboles, no nos podrían ver todavía, así que por el momento eso no importaba, después de cogerme en esa posición, me pidió voltearme boca arriba, levantó mis piernas hasta sus hombros, las abrió y nuevamente me penetró, al principio con la piernas abiertas, después las fue cerrando para que mis nalgas y mi culo lo apretaran más, me quedo sin palabras para describir el placer que me hizo sentir ese hombre, entraba y salía dando el placer que esperaba recibir desde hacía tantos años, la espera valió la pena, ya estaba empezando a amanecer, así que le pedí que antes de que amaneciera y terminara este sueño hecho realidad, se acostara el boca arriba, y yo me metería ese pene sentando en él, accedió sin decir nada, así que me acomodé sobre él viéndolo de frente, primero solo froté mi culo contra su pene, era alucinante, y claramente él ya quería metérmela, así que sin hacerlo esperar más, me levanté un poco y enfilé su fierro bien parado en mi ano.
Apenas meterme su cabeza, me jaló y me la metió toda, estaba impaciente por sentir su verga dentro de mi culo, ya bien ensartado, me levantaba y me daba mis sentones una y otra vez, metiéndose más que en las posiciones anteriores, ya la oscuridad se había acabado, así que era cuestión de tiempo para que nos vieran o escucharan, se oía el ruido de la gente que pasaba por ahí, pero que gracias a los arbustos, no nos veían, ya estaba a punto de venirme cuando claramente sentí un chorro de leche que salía de aquel instrumento de placer, entonces me apuré y le imprimí velocidad a mis sentones sobre su pene todo mojado por mis jugos y su leche para acabar yo también, solté un chorro descomunal de leche que recibí en mi mano para después frotar y lubricar su pene que todavía entraba y salía de mi ser, poco a poco su miembro se relajaba y perdía volumen, yo aproveché y le di unas últimas mamadas para llevarme el sabor de su leche como recuerdo, ya solo faltaba incorporarnos y vestirnos acostados para que no nos vieran, él seguía acariciando mi culo, y después de la cogida que me había dado, pues estaba todo dilatado y mojado, así que fácilmente podía meter sus dedos.
Yo seguía excitado así que le permití que siguiera hasta que quisiera, pero el sol estaba apunto de salir así que le pedí que se detuviera, no quería pedírselo, pero tuve que hacerlo, ya había logrado meterme 3 dedos a la vez así que me costó mucho trabajo tener que sacarlos porque se sentía muy rico, me estaba poniendo mi bikini blanquito cuado me lo quitó y me dijo que lo quería de recuerdo, yo no se lo negué así que solo me puse el short, como era blanco y delgado, claramente se me notaba todo, le pedí que fuera a buscar mi short, que estaba escondido por donde nos encontramos, fue y ya solo me lo aventó porque venía gente, él se fue y yo tuve que esperar la oportunidad para salir sin que nadie se diera cuenta porque ya había bastante gente, fue y ha sido la mejor cogida que me han dado, espero que les haya gustado mi relato, esto me pasó por el mes de marzo de este año (2007) soy de México D.F., Coyoacán, por si alguien quiere tener un encuentro de este tipo, quiere que le de una mamada que no olvidaran y poder cogerse un culo tan sabroso como el.
Autor anónimo




