RELATOS

Querido Diaro: 2004 (primera parte)

Carta a Cristina. 31.12.03


Querida Tina. D:


Bueno, como sabrás, hemos pasado momentos muy duros, todos nosotros. Pero a pesar de eso sigo teniendo fe en nosotros, aunque no se note. Pudimos superar y sobrevivir a cosas malas y lo seguimos haciendo; por eso, para este 2004, espero que todo se mejore para no tener que seguir perdiendo lo que tenemos, como nuestra esperanza.

Te deseo un muy buen fin de año y un excelente comienzo año (valga la redundancia) para vos y toda tu “amada” familia, que para mí también lo es.

¡Cambiemos de tema, por favor! Es demasiado deprimente…

Yo me siento bien, cómodo, libre… de todo lo sucedido. Como ya sabrás, no me meto con nadie y no tengo ningún problema (excepto con Ana), pero aunque sea así, no significa que no esté presente. Sí lo estoy. No hablo ni opino cuando hay complicaciones, eso sí, pero escucho, observo y estudio el maldito problema que nos pone a todos muy tensos y boludos. En realidad no quería decirte esto, me re fui de tema…

Sólo quería decirte que para lo que necesites, podés confiar en mí plenamente; si necesitás a alguien que te escuche, yo voy a estar ahí, como también para protegerte y ayudarte. Recordá esto: soy tu amigo y tu hermano. Para lo que necesites, yo voy a estar ahí.

Bueno, sólo eso tenía que decir. Te dejo.

Chau.

Que pases bien este fin de año y mejor aún el comienzo del nuevo.

Besos.


Carta (respuesta) de Cristina. 31.12.03


Tutty:


Bueno, honestamente, tu carta me encantó y no la esperaba, me sorprendiste. ¡Cómo siempre! Gracias por este obsequio al final de un año, que ha sido, probablemente, uno de los más duros de mis cortos 15 años.

Yo, al igual que vos, aún tengo fe y esperanza de que nuestras vidas cambien, y sigo teniendo confianza en mí y por supuesto en vos. Gracias por estar siempre a mi lado. ¡No imaginás cuánto te quiero!

Y espero que este año que se fue, no vuelva, y que el nuevo ciclo que estamos por empezar nos llene de fuerza para seguir adelante.

Creo que no es necesario que te diga que podés confiar en mí y que siempre vas a tenerme para lo que desees; y como dice Cher (la silla) ansío poder irnos, “Run Away “, perdernos. Y como dice X- tina, “begin a new life”.

Me encantaría poder irme junto a vos a un lugar donde nadie nos conozca y cambiar nuestra historia para siempre. Bueno, dejo de delirar.

¡Te quiero mucho!

Bueno, me despido. Bye, bye, bye, bye…

¡Aguante X- tina, la morocha de la voz y las tetas! ¡Aguante Celine, la flaca cara de tipo! Las más divas…

¡Abajo Britney, la lesbi, rubia monja, nariz de chancho!



Conversación (con papelitos en el medio de la clase) con Ariel. 26.05.04


Ariel: Borf… Hola… Estás muy perdido en este tiempo.

Yo: ¿yo perdido? Deberías saber que cuando me alejo es porque tengo problemas. Pero este caso, no es solamente eso.

Ariel: ¿Qué pasa? Podés decirme.

Yo: Son los otros, los chicos. Los veo muy distantes conmigo. Y cada vez que trato de acercarme, ellos se alejan, y eso no me gusta.

Ariel: No te preocupes, es porque están ocupados seguramente. Recordá que las pruebas están que dan masa. No se aleja nadie. Consideralo como espasmos momentáneos, nada más. No creo que sea algo grave.

Yo: Para mí sí lo es. Encima de que no los veo nunca, pasa esto. Para mí sí es grave.

Ariel: Sólo es algo momentáneo. Tampoco he estado con ellos y no los noto distantes.

Yo: De verdad que no tengo idea de lo que está pasando, no sé en quién confiar.

Ariel: No seas tonto, sólo están ocupados, hasta yo tengo muchas cosas en la cabeza.

Yo: Es que tengo miedo de lo que ocurra después…

Ariel: No va a pasar nada, no te hagas la cabeza, en serio. No creo que pase nada. Esperá a la semana que viene que para ese entonces ya habrán terminado de rendir.

Yo: El problema no son las pruebas, soy yo.

Ariel: Despejate, no está pasando nada.

Yo: No, no entendés… Estoy asimilando algo y no me gusta…

Ariel: ¿Qué? Decime.

Yo: Bueno, es algo feo… Estoy asimilando que soy Bisexual y me duele. Nunca pensé que me pasaría esto… Vos sos el único que lo sabe. La cosa es qué va a pasar cuando los otros sepan. ¿Me odiarán? ¿Me darán la espalda? Me da miedo lo que puedan llegar a pensar.

Ariel: Me parece que no deberías de tener miedo. Me agarraste por sorpresa… Si es necesario y si querés les digo yo. Si es lo que sos, no te arrepientas de serlo, en serio.

Yo: No, no puedo decirlo, van a odiarme. Hasta tenía miedo de decírtelo… tengo el corazón a mil y me tiembla la mano.

Ariel: No te preocupes por habérmelo dicho. ¡Seguís siendo de mis dos mejores amigos! Si no querés que sepa aún, está bien, pero si querés, yo se los puedo decir cuando vos quieras. Creo que si yo se los digo, sería mejor, creo yo. Es tu elección.

Yo: Gracias por comprender. Por ahora no quiero que nadie lo sepa. Ha sido el secreto más grande que he guardado y el más pesado. Tarde temprano tenía que decirlo, sólo tenía que estar seguro.

Ariel: OK, hiciste bien en decirme, supongo que te habrás descargado, está bien. Cuando vos quieras, yo lo comento, mientras, el secreto está a salvo conmigo.

Yo: Me alegra leer eso… Me siento más aliviado… Valió la pena estar reflexionándolo.


Nota: Más tarde yo decidí que sería mejor que ese mismo día alguno de mis amigos supieran. Ariel fue el encargado de hacerlo saber. La segunda en saber fue Cristina


Yo: ¿Qué dijo?

Ariel: Nada. Bah, se sorprendió y me dijo que no importaba y después me preguntó como me había enterado, le expliqué y listo. Luego sonó el timbre y tuvo que irse.

Yo: ¿No se enojó ni nada? ¿Carolina sabe?

Ariel: Parecía que no. Sólo se sobresaltó. Disimula bien, pero me percaté de su preocupación. No encontré el momento para decirle a Carolina, me cuesta hablar con ella.

Yo: Bueno, se lo digo yo. ¿Estaba preocupada? ¿De qué? Bueno, hoy de seguro vamos a hablar… ¿cómo se lo dijiste?

Ariel: Se lo dije de frente, pero lo preparé, se lo dije de la mejor manera.

Yo: Bueno, lo tomó bien al parecer. Ahora sólo falta que sepan: Carolina, Macarena, Gabriel, mi familia… y quién más haga falta.

Ariel: Caro: no creo que sea importante, no costará decirle; Maca: igualmente de fácil; Gabi: ni me gasto; tu familia: eso sí es jodido.

Yo: Tengo que hacerlo. No puedo seguir ocultándolo por siempre. Mirá, estuve tres años ocultándoselo a mis amigos… Pero ahora es tiempo de que mi familia sepa. No puedo seguir mintiendo.

Airel: Estoy orgulloso de tu espíritu. Mi concejo es que primero se lo digas a… uh... (Con el que te sientas más cómodo, tu vieja o tu hermano) y recién después se lo decís a todos (¿?).

Yo: Sí, obvio… Si no fuera por ese pendejo que me metió esto en la cabeza, esto no estaría pasando, pero bueno, de todos modos se lo agradezco.

Airel: Verdad. Qué jodido mi oficial… Si creés que es lo correcto, está bien.

Yo: Sí, creo que es lo correcto. Uh… me siento mal, me duele la cabeza, creo que no voy a ir a gimnasia.

Airel: siempre se salvan todos menos yo. ¡Rayos!

Yo: sí, nunca te salvás, por eso Silvio (Clark Kent) te putea…

Airel: Verdad. No quiero gimnasia…

Yo: Pero vos no estás enfermo, yo sí.

Ariel: La gimnasia enferma.

Yo: Eso es cierto.


Conversación (con papelitos en el medio de la clase) con Ariel. 31.05.04


Yo: ¿A qué no sabés con quién estuve ayer?

Ariel: ¿Con quién? ¿Carolina?

Yo: ¡No! Adiviná.

Ariel: ¿Gabriela?

Yo: ¡No! Con el famoso Elipsid

Ariel: ¡¿Sí?! ¿Cómo fue? ¿Se te tiró?

Yo: Algo así. Es lindo, agradable, comprensivo, no está mal. Se llama Fabián y tiene 19.

Ariel: Me cagó mintiendo, oficial de mierda…

Yo: ¿Cuál es el problema? Te dijo que tenía 19, pero como vos te olvidaste te mintió.

Ariel: Jajá

Yo: Es un buen pibe.

Ariel: ¿Sí? ¿Te gusta?

Yo: Sí, me gusta. Y él gusta de mí, creo…

Ariel: Como sea, ¿van a ser algo?

Yo: ¿Cómo que si vamos a ser algo? ¿A qué te referís?

Ariel: Novios, eso, tonto. ¿Qué creías?

Yo: No sé, sí, supongo. Por ahora sólo son cosas…

Ariel: ¡Entonces (si te gusta) bien por vos!

Yo: Sí, creo que sí. Estuvimos hablando, caminando y luego fuimos a mi casa. Yo me estaba meando.

Ariel: No me habías dicho nada.

Yo: Pasó ayer ¿cómo iba a decírtelo?

Ariel: Sí, sí… ¿cuándo se lo vas a decir a todos?

Yo: Todavía no. Tengo que estar seguro de que quieran saber.

Ariel: Deberías decirles, en serio, no van a decirte nada, yo no te dije nada. Ya no te gusta Cris ¿verdad?

Yo: Todavía la amo, como siempre la amé, pero ahora es distinto.

Ariel: ¿La mejor amiga nada más?

Yo: No, más que una mejor amiga.

Ariel: No me respondiste la otra pregunta.

Yo: Les voy a decir, en su momento. Quiero pensarlo bien, como lo pensé cuando te lo dije a vos.

Ariel: ¿Pero te gusta Elipsid, verdad?

Yo: Sí, pero no tanto como para enamorarme.

Ariel: OK, pero creo que deberías decirles cuanto antes, por lo de Elipsid y eso.

Yo: ¿“Y eso”?

Ariel: Digo, si Elipsid ya te está gustando y si esto se va a mayores y no le decís a los chicos, no creo que les guste cuando se enteren. Si se lo decís ahora, después no va a ser importante. Si querés les digo yo (mientras antes mejor).

Yo: Sí, tengo que pensarlo. Pero no te preocupes, pronto van a resolverlo (es decir, saberlo). Creo que lo sospechan, lo cual es mejor.

Ariel: No lo sospechan ¿por qué lo harían?

Yo: Porque siempre lo hacen.

Ariel: No, ya aprendieron con Gabriela… Creo…

Yo: Bah, da igual. Ahora ¿quién pregunta?

Ariel: Tú.

Yo: ¿Qué pregunto? Mm… ¿cómo te cae la idea de que sea bi?

Ariel: No me molesta ni un poco, no tengo nada en contra a decir verdad. Sólo que no creo que estés definido, o sos gay o sos hetero, por eso preguntaba lo de Cris.

Yo: OK, good answer. Preguntá vos.

Ariel: OK, pregunto. ¿Podrías sacar una hoja?

Yo: No, porque todavía nos falta esta carilla. ¿Nunca pensaste ahora que sabés que soy bi, que tal vez vos me atraías? Te lo contesto ahora, nunca me gustaste: 1 porque sos mi amigo, y mis amigos no me gustan en ese sentido, excepto por Cris y 2 porque no te considero ni lindo, ni atractivo. Quedate tranquilo.

Ariel: Gracias… pero vos tampoco sos muy lindo que digamos,

Yo: ¡Hey! Tengo mis encantos, como vos tendrás los tuyos, sino como creés que le gusté a Fabián.

Ariel: Sí, sí, al menos no me interesa que Elipsid guste de mí.

Yo: No te preocupes, no gusta de vos, te lo aseguro. Tu turno para preguntar.

Ariel: ¿Cómo sabés que no?

Yo: Sólo sé que no gusta de vos, te lo puedo asegurar.

Ariel: No, gracias.

Yo: ¿Sabés por qué te lo puedo asegurar? Porque ayer hicimos algo más que hablar.

Ariel: ¡¿Qué?!

Yo: ¿Por qué creés que te digo que tengo mis encantos?

Ariel: Sí, ¿pero qué hicieron?

Yo: Eso se llama “Invasión de privacidad”.

Ariel: ¡Vamos! ¿Qué?

Yo: OH, ¿en serio querés saber?

Ariel: Sí, sí, sí, sí, sí, sí.

Yo: Mm… bueno, primero transamos (besa muy bien) y bueno, el resto queda a tu imaginación.

Ariel: ¡¿Y luego?! 0.0

Yo: ¿Querés saber? ¿No te va a dar asco?

Ariel: Ya empezaste, sigue.

Yo: Nos tocamos, tuvimos sexo oral, intentó penetrarme, pero me dolió y además no había tiempo, mis padres llegarían en cualquier momento, así que comenzamos a masturbarnos mutuamente… y “se acabó”. Por eso te digo que creo que no gusta de vos.

Ariel: Supongo que estás en lo cierto. Me sorprende todo esto y mucho.

Yo: Bueno, a mí también me sorprende. No es tan grave el asunto…

Ariel: Sí a vos te gusta, bien por vos.

Yo: Sí, supongo. Él me preguntaba a cada rato si estaba seguro y si estaba bien… fue dulce, no está mal.

Ariel: Me parece que no sos bi, sos gay.

Yo: No, soy bi, no gay. Sólo que no he tenido cosas con chicas, pero no les hago asco, y aún tengo la idea de algún conformar una familia con Cris. Con los chicos es más que nada diversión, no romance.
Autor anónimo