RELATOS
Sentir a un hombre de verdad
Sentir a un hombre de verdad
Oscar y yo estábamos ebrios
(Me mostró lo que es sentir a un hombre)
Este es mi primer relato espero que les guste.
Cuando tenia 18 años me consideraba heterosexual pero, todo cambio cuando mi amigo Oscar me mostró lo rico y gustosos que son los hombres.
Ahora tengo 24 años soy de 185 cm. de estatura y 90 ks. Blanco con cuerpo marcado, la verdad a ojos de las chicas todo un galán. Oscar es amigo mío hace 7 años cuando tenia 18años pedí prestado a mi cuñado novio de mi hermana una casa que tenia abandona pero siempre bien limpia y cuidada con todas las comodidades y me la presto, que ese encontraba cerca de la mía por que el 31 de octubre entonces cumplía años y quería festejar a lo grande mi mayoría de edad yo comencé a los 15 años con las mujeres, cigarrillos, bebida, discotecas, así que ese día de mi cumple pensaba terminar a rastras de tanto bailar y tomar; invite como a 10 amigos compre cervezas una buena cantidad, para que no falte, llegaron mis amigos y Oscar con su equipo de sonido como el prometió el era el que mas lejos vive de todos nosotros que somos del barrio y el es de otro barrio; es un poco mas bajo que yo es el mayor de todos mis amigos tenia 30 años cuando eso, es el mas musculoso y con una verga que todos envidian ya la había visto antes en urinario cuando entraba con el, pero nada de insinuación tuvimos los dos hasta esa noche que festejamos mi cumpleaños, no estuvo ningún familiar en la fiesta solo amigos, la mayoría vino acompañado con sus novias, yo invite a una amiga como no tenia novia en ese momento por que acababa de separarme de mi novia, para no estar solo invita a la amiga pero ella me dijo que no iba a poder estar, por que su mama estaba mal de salud en ese día, sentí mucho por que quería algo con ella esa noche, pero bueno no se dio así que igual me divertí mucho con mis amigos tomando bailando; oscar llego solo como el es casado con dos hijos no pudo venir con su señora por ella tenia que cuidar a los chicos; pero solo era excusa para escaparse de su señora era todo un don Juan, con las chicas; siempre tenia la que quería, uno debía cuidarse mucho de el con las novias.
Transcurrió la fiesta bailamos, tomamos yo antes de embriagarme le dije a oscar que se quedara a dormir acá si quisiera por que el bario donde estábamos era peligroso por los ladrones que rondaban mucho esta zona; pero no se quedaría mucho por que la fiesta terminaría ya casi al amanecer y cuando amaneciera el se iría a su casa, eso es lo que pensábamos ya eran como las 3 de la madrugada cuando de apoco todos se iban para sus casas cuando solo quedamos oscar y yo tomando y escuchando música y bailado solo los dos, pero de lo tomado que estábamos no sabíamos ni lo que hacíamos, cuando oscar puso una música de sensual esas que uno baila y se va quitando la ropa; oscar me dijo:
- a que no te animas a quitarte la ropa-
yo dije que si. Y al ritmo iba quitando la ropa hasta quedar con el bóxer, y me dice
- quítate todo
le dije si solo el comenzaba a quitarse la ropa también la ropa
no dijo nada, y empezó a sacarse la ropa, me senté en una silla y el me empezaba a tirar su ropa hasta que quedo en bóxer y se acerco a mi y empezó a restregar el paquete por el brazo y se sentó en mi rodilla, yo le decía que parara pero el seguía bailando hasta que se saco el bóxer blanco y ajustado que tenia y dejo ver todo el esplendor de su enorme verga tenia como unos 21 cm y muy gruesa, y con el cuerpo bien marcado por los trabajos de albañilería que hacia el; era todo un modelo; cuando me dijo:
- te toca sacarte
dije que era suficiente, el respondió
- no tengas vergüenza que solo estábamos los dos, dos machos
Entonces me saque el bóxer y quede en pelotas igual que el;
el agarro una cerveza, la abrió y seguimos tomando desnudos uno delante del otro charlado de otro temas nos olvidamos que estábamos desnudos; seguimos tomando hasta que ya no dama mas de sueño; y le dije que iría a dormir a si que apagamos la música con dificultad me puse de vuelta el bóxer y fui a una habitación que tenia la casa con una cama matrimonial y otra de una plaza alado, me tire en la mas grande y dije a Oscar que se acostara en la mas pequeña; pero el seguía caminando por la casa desnudo comiendo minutas que quedaron de la fiesta; hasta que me que dormido; cuando siento que oscar se tira de un golpe alado mió en la cama, no le di importancia cuando siento que me abraza; yo me encontraba acostado boca abajo; hacia que no me daba cuenta de nada cuado siento que me acaricia la espalda; y sus caricias bajan hasta mis muslos; me sigo haciendo del dormido; pero estaba excitadísimo quería saber hasta donde llegaría; cuando el trata de sacarme el bóxer; pero no lo consigue; levanto lentamente la cintura para que logre su objetivo; me lo saco y me quede desnudo; como se dio cuenta que ya empecé a colaborar el se puso detrás mió y yo inmóvil me abrió las nalgas con las manos y me empezó a chupar el ano; metía la lengua en el orificio; me sentía cada ves mas excitado hasta el punto que empecé a gemir de placer cuando me pide que de vuelta
Pasa su mano por mi pelo, ofrece su pecho a mi boca. El pezón pequeño, duro, sobresaliendo como un mini peñasco de sus fuertes pectorales. Lamo el vello negro, busco con los labios y prendo entre ellos el botón más oscuro. Estaba con los ojos cerrados, mordiéndole el labio inferior. Mi boca busca el otro pezón, alternando la caricia una y otra vez. La lengua traza círculos de saliva, cada vez más amplios, hasta que me decido a bajar lentamente, dejando atrás estómago y vientre, ombligo y pubis. Ya casi la tengo a mi alcance. Su verga cabecea y su aroma invade mis fosas nasales. Meto la punta de la lengua entre la piel que cubre el glande, buscando el orificio anegado de pre-cum. Luego introduzco el pollón dentro de mi boca.
- ¡Espera! -me sobresalto ligeramente y quedo con la boca abierta, huérfana de polla, mientras el se levanta y cierras la puerta con seguro.
Luchamos sobre la cama, como dos adolescentes. Bueno, yo todavía lo soy. Pero el está cambiado, tiene figura de macho. Su cuerpo brillaba cubierto por una pátina de sudor. Buscaba mi boca y la encuentra. Enroscamos las lenguas, mezclamos las salivas. Rodamos y rodamos, hasta acabar en una postura extraña. Extraña no: maravillosa. Su verga al alcance de mi boca, y, por primera vez, sus labios rozando mi sexo. Yo Titubeaba como macho inexperimentado en estas cosa, pero yo muevo mi cadera y hago que mi polla juegue sobre su boca. La abre. Dubitativo al principio, pero hambriento después, cuando nota mi sabor en tus papilas. Nos acariciamos al unísono. Chupa el, chupo yo. Aprendo muy rápido
Debia guiarme en la siguiente etapa. Mis talones sobre sus hombros, mis manos acariciando sus pelotas y su polla. Siguiendo sus indicaciones, acaba de lanzar un salivazo sobre mi ano. La yema de su dedo extiende el lubricante y torpea en la caricia interna. Tiro de su verga en silencio. Sin palabras. Boquea mi agujero y su nabo acude a darle alimento.
- ¿avísame si te hago daño, Gerardo? -con acento gentil,
- Tranqui, papi. Ya tengo experiencia (se me escapa la confidencia, y sonrio avergonzado).
Con un movimiento me ensarto yo mismo en su polla, y su voz queda apagada por el gemido de gusto que sale de sus entrañas.
- ¡¡Joooooodeeeeer, que gustooooooo!!
Y la cosa no ha hecho nada más que empezar. Simplemente estába notando mi esfínter que aprieta su vergajo.
El discreto dolorcillo que he notado al principio, desaparece en un poco rato. Ya estoy suficientemente dilatado para que el meta su pollón hasta los huevos. Y lo hace. Y yo me cuelgo de su cuello y prendo mis labios de los suyos. Y lamo sus rotro. Y el chapotea en mi recto con un portentoso meti-saca que, lo más seguro, no había gozado nunca.
- Follas mucho mejor que esposa, gerardo.
Su esperma llega a trallazos, como un pantano que se rompe y deja salir ingentes cantidades de agua. Debe haberme llenado el intestino de lefa. A tope. Ahora el muerde mis labios, resuella en mi oido, lame el sudor de mi rostro y de mi pecho...Sale de mi ano, pero no para abandonarme, sino para poder seguir con su caricia lingual.
Da la vuelta a mi cuerpo, mordisqueas mis flacas paletillas, mi columna, llegando hasta la hendidura entre mis nalgas. Allí todo es humedad, todo son jugos. Busca su lengua por el orificio de mi ano. su esperma, el que me ha embutido con su polla como se rellena un pavo por navidad, rebosa el receptáculo anal. Se amorra y lo succionas, lo absorbe y paladea. Chupas mis testículos casi imberbes pero ya gruesos, y luego, como en un ritual, bautiza la cabeza de mi polla con las gotas de su propio semen que guarda en la boca.
Demora en la caricia. pellizca mis pezones, y lo haces mientras inclinas la cabeza ante mí. Desaparece mi verga en las profundidades de su garganta. Me siento morir de gusto. su boca, grande, acoge mi discreta polla en su totalidad.
Le dije – Oscar donde Has aprendido sobre la marcha (¿o ya lo sabías?) a distendir los músculos para no tener arcadas. Mamas como con hambre atrasada.
Vuelve a encularme con su polla prodigiosa. Ahora estoy doblado sobre mí mismo, con el culo en pompa, las rodillas sobre mi pecho, las nalgas casi en posición vertical, recibiendo el lanzazo de su verga. Me metia la verga como si quisera sacar petróleo de dentro de mi cuerpo. Llega hasta el final, hasta que sus gordas y velludas pelotas hacen tope con mis ancas. Gemimos a la vez con el gusto compartido. Saca lentamente su vergota, hasta que apenas queda el glande fuera de mí. Brilla la polla embadurnada de jugos. Apenas unos segundos y vuelve a zambullirse en mis intestinos. La tiene tan larga que casi la noto en el estómago. sus manos callosas, enormes, atenazando mis muslos y mi trasero, levantándome en vilo para acercarme más a el. El reborde de su glande roza mi próstata una y otra vez, una y otra vez, hasta que -sin tocarme- me derramo en una espeluznante corrida que me hace doblar la cabeza hacia atrás, temblando mi garganta en un puro estertor de placer incontenible.
Guiado por mi orgasmo, llega el suyo sin tardanza. Salta la leche de la punta de su nabo, borboteando por mi culito, e incluso en cantidad sobrante para llenar mi pecho y embarrar las sábanas. Queda inmóvil, casi sin apenas respirar. El único movimiento de su cuerpo reside en el latir de su miembro. Un latido espasmódico que me atrae irresistiblemente y que hace que lo lama con mucho cuidado, tragando mis jugos y los suyos y dejando su herramienta limpia como los chorros de oro, a punto de revisión.
El Busca mis labios y me besas suavemente. Cierro mis ojos azules recreándome en la caricia.. quedo el y yo en la habitación, derrumbados sobre las sábanas violetas de la cama. Totalmente cubiertos de semen, derrengado y...felices. Mi amigo oscar, Todo ha ocurrido en varias horas que no nos dimos cuenta que ya había amanecido. Las suficientes horas para que te hayas percatado de que lo paso esa noche no fue un sueño.
Dormimos unas oras abrazados desnudos; al medio DIA mas o menos despertamos nos dimos un baño juntos nos enjabonamos devuelta me hizo suyo en el baño con el agua tibia cayendo por nuestros cuerpos.
Luego el se fue junto a su familia, y yo me quede pensando en lo rico que fue esa experiencia ahora tengo 24 años y soy bisexual garcías a mi amigo Oscar; aunque ya no vivo en el barrio cercano al de el nos solemos encontrar para pasarla bien pero esos encuentros se hacen menos frecuentes ya que yo estoy muy lejos de donde vive y se nos hace difícil concretar cita con el; tengo momentos inolvidables con el.
Espero que le haya gustado mi relato espero recibir comentario de ustedes mi correo es not_gerald@hotmail.com
Soy de Paraguay Asunción
Oscar y yo estábamos ebrios
(Me mostró lo que es sentir a un hombre)
Este es mi primer relato espero que les guste.
Cuando tenia 18 años me consideraba heterosexual pero, todo cambio cuando mi amigo Oscar me mostró lo rico y gustosos que son los hombres.
Ahora tengo 24 años soy de 185 cm. de estatura y 90 ks. Blanco con cuerpo marcado, la verdad a ojos de las chicas todo un galán. Oscar es amigo mío hace 7 años cuando tenia 18años pedí prestado a mi cuñado novio de mi hermana una casa que tenia abandona pero siempre bien limpia y cuidada con todas las comodidades y me la presto, que ese encontraba cerca de la mía por que el 31 de octubre entonces cumplía años y quería festejar a lo grande mi mayoría de edad yo comencé a los 15 años con las mujeres, cigarrillos, bebida, discotecas, así que ese día de mi cumple pensaba terminar a rastras de tanto bailar y tomar; invite como a 10 amigos compre cervezas una buena cantidad, para que no falte, llegaron mis amigos y Oscar con su equipo de sonido como el prometió el era el que mas lejos vive de todos nosotros que somos del barrio y el es de otro barrio; es un poco mas bajo que yo es el mayor de todos mis amigos tenia 30 años cuando eso, es el mas musculoso y con una verga que todos envidian ya la había visto antes en urinario cuando entraba con el, pero nada de insinuación tuvimos los dos hasta esa noche que festejamos mi cumpleaños, no estuvo ningún familiar en la fiesta solo amigos, la mayoría vino acompañado con sus novias, yo invite a una amiga como no tenia novia en ese momento por que acababa de separarme de mi novia, para no estar solo invita a la amiga pero ella me dijo que no iba a poder estar, por que su mama estaba mal de salud en ese día, sentí mucho por que quería algo con ella esa noche, pero bueno no se dio así que igual me divertí mucho con mis amigos tomando bailando; oscar llego solo como el es casado con dos hijos no pudo venir con su señora por ella tenia que cuidar a los chicos; pero solo era excusa para escaparse de su señora era todo un don Juan, con las chicas; siempre tenia la que quería, uno debía cuidarse mucho de el con las novias.
Transcurrió la fiesta bailamos, tomamos yo antes de embriagarme le dije a oscar que se quedara a dormir acá si quisiera por que el bario donde estábamos era peligroso por los ladrones que rondaban mucho esta zona; pero no se quedaría mucho por que la fiesta terminaría ya casi al amanecer y cuando amaneciera el se iría a su casa, eso es lo que pensábamos ya eran como las 3 de la madrugada cuando de apoco todos se iban para sus casas cuando solo quedamos oscar y yo tomando y escuchando música y bailado solo los dos, pero de lo tomado que estábamos no sabíamos ni lo que hacíamos, cuando oscar puso una música de sensual esas que uno baila y se va quitando la ropa; oscar me dijo:
- a que no te animas a quitarte la ropa-
yo dije que si. Y al ritmo iba quitando la ropa hasta quedar con el bóxer, y me dice
- quítate todo
le dije si solo el comenzaba a quitarse la ropa también la ropa
no dijo nada, y empezó a sacarse la ropa, me senté en una silla y el me empezaba a tirar su ropa hasta que quedo en bóxer y se acerco a mi y empezó a restregar el paquete por el brazo y se sentó en mi rodilla, yo le decía que parara pero el seguía bailando hasta que se saco el bóxer blanco y ajustado que tenia y dejo ver todo el esplendor de su enorme verga tenia como unos 21 cm y muy gruesa, y con el cuerpo bien marcado por los trabajos de albañilería que hacia el; era todo un modelo; cuando me dijo:
- te toca sacarte
dije que era suficiente, el respondió
- no tengas vergüenza que solo estábamos los dos, dos machos
Entonces me saque el bóxer y quede en pelotas igual que el;
el agarro una cerveza, la abrió y seguimos tomando desnudos uno delante del otro charlado de otro temas nos olvidamos que estábamos desnudos; seguimos tomando hasta que ya no dama mas de sueño; y le dije que iría a dormir a si que apagamos la música con dificultad me puse de vuelta el bóxer y fui a una habitación que tenia la casa con una cama matrimonial y otra de una plaza alado, me tire en la mas grande y dije a Oscar que se acostara en la mas pequeña; pero el seguía caminando por la casa desnudo comiendo minutas que quedaron de la fiesta; hasta que me que dormido; cuando siento que oscar se tira de un golpe alado mió en la cama, no le di importancia cuando siento que me abraza; yo me encontraba acostado boca abajo; hacia que no me daba cuenta de nada cuado siento que me acaricia la espalda; y sus caricias bajan hasta mis muslos; me sigo haciendo del dormido; pero estaba excitadísimo quería saber hasta donde llegaría; cuando el trata de sacarme el bóxer; pero no lo consigue; levanto lentamente la cintura para que logre su objetivo; me lo saco y me quede desnudo; como se dio cuenta que ya empecé a colaborar el se puso detrás mió y yo inmóvil me abrió las nalgas con las manos y me empezó a chupar el ano; metía la lengua en el orificio; me sentía cada ves mas excitado hasta el punto que empecé a gemir de placer cuando me pide que de vuelta
Pasa su mano por mi pelo, ofrece su pecho a mi boca. El pezón pequeño, duro, sobresaliendo como un mini peñasco de sus fuertes pectorales. Lamo el vello negro, busco con los labios y prendo entre ellos el botón más oscuro. Estaba con los ojos cerrados, mordiéndole el labio inferior. Mi boca busca el otro pezón, alternando la caricia una y otra vez. La lengua traza círculos de saliva, cada vez más amplios, hasta que me decido a bajar lentamente, dejando atrás estómago y vientre, ombligo y pubis. Ya casi la tengo a mi alcance. Su verga cabecea y su aroma invade mis fosas nasales. Meto la punta de la lengua entre la piel que cubre el glande, buscando el orificio anegado de pre-cum. Luego introduzco el pollón dentro de mi boca.
- ¡Espera! -me sobresalto ligeramente y quedo con la boca abierta, huérfana de polla, mientras el se levanta y cierras la puerta con seguro.
Luchamos sobre la cama, como dos adolescentes. Bueno, yo todavía lo soy. Pero el está cambiado, tiene figura de macho. Su cuerpo brillaba cubierto por una pátina de sudor. Buscaba mi boca y la encuentra. Enroscamos las lenguas, mezclamos las salivas. Rodamos y rodamos, hasta acabar en una postura extraña. Extraña no: maravillosa. Su verga al alcance de mi boca, y, por primera vez, sus labios rozando mi sexo. Yo Titubeaba como macho inexperimentado en estas cosa, pero yo muevo mi cadera y hago que mi polla juegue sobre su boca. La abre. Dubitativo al principio, pero hambriento después, cuando nota mi sabor en tus papilas. Nos acariciamos al unísono. Chupa el, chupo yo. Aprendo muy rápido
Debia guiarme en la siguiente etapa. Mis talones sobre sus hombros, mis manos acariciando sus pelotas y su polla. Siguiendo sus indicaciones, acaba de lanzar un salivazo sobre mi ano. La yema de su dedo extiende el lubricante y torpea en la caricia interna. Tiro de su verga en silencio. Sin palabras. Boquea mi agujero y su nabo acude a darle alimento.
- ¿avísame si te hago daño, Gerardo? -con acento gentil,
- Tranqui, papi. Ya tengo experiencia (se me escapa la confidencia, y sonrio avergonzado).
Con un movimiento me ensarto yo mismo en su polla, y su voz queda apagada por el gemido de gusto que sale de sus entrañas.
- ¡¡Joooooodeeeeer, que gustooooooo!!
Y la cosa no ha hecho nada más que empezar. Simplemente estába notando mi esfínter que aprieta su vergajo.
El discreto dolorcillo que he notado al principio, desaparece en un poco rato. Ya estoy suficientemente dilatado para que el meta su pollón hasta los huevos. Y lo hace. Y yo me cuelgo de su cuello y prendo mis labios de los suyos. Y lamo sus rotro. Y el chapotea en mi recto con un portentoso meti-saca que, lo más seguro, no había gozado nunca.
- Follas mucho mejor que esposa, gerardo.
Su esperma llega a trallazos, como un pantano que se rompe y deja salir ingentes cantidades de agua. Debe haberme llenado el intestino de lefa. A tope. Ahora el muerde mis labios, resuella en mi oido, lame el sudor de mi rostro y de mi pecho...Sale de mi ano, pero no para abandonarme, sino para poder seguir con su caricia lingual.
Da la vuelta a mi cuerpo, mordisqueas mis flacas paletillas, mi columna, llegando hasta la hendidura entre mis nalgas. Allí todo es humedad, todo son jugos. Busca su lengua por el orificio de mi ano. su esperma, el que me ha embutido con su polla como se rellena un pavo por navidad, rebosa el receptáculo anal. Se amorra y lo succionas, lo absorbe y paladea. Chupas mis testículos casi imberbes pero ya gruesos, y luego, como en un ritual, bautiza la cabeza de mi polla con las gotas de su propio semen que guarda en la boca.
Demora en la caricia. pellizca mis pezones, y lo haces mientras inclinas la cabeza ante mí. Desaparece mi verga en las profundidades de su garganta. Me siento morir de gusto. su boca, grande, acoge mi discreta polla en su totalidad.
Le dije – Oscar donde Has aprendido sobre la marcha (¿o ya lo sabías?) a distendir los músculos para no tener arcadas. Mamas como con hambre atrasada.
Vuelve a encularme con su polla prodigiosa. Ahora estoy doblado sobre mí mismo, con el culo en pompa, las rodillas sobre mi pecho, las nalgas casi en posición vertical, recibiendo el lanzazo de su verga. Me metia la verga como si quisera sacar petróleo de dentro de mi cuerpo. Llega hasta el final, hasta que sus gordas y velludas pelotas hacen tope con mis ancas. Gemimos a la vez con el gusto compartido. Saca lentamente su vergota, hasta que apenas queda el glande fuera de mí. Brilla la polla embadurnada de jugos. Apenas unos segundos y vuelve a zambullirse en mis intestinos. La tiene tan larga que casi la noto en el estómago. sus manos callosas, enormes, atenazando mis muslos y mi trasero, levantándome en vilo para acercarme más a el. El reborde de su glande roza mi próstata una y otra vez, una y otra vez, hasta que -sin tocarme- me derramo en una espeluznante corrida que me hace doblar la cabeza hacia atrás, temblando mi garganta en un puro estertor de placer incontenible.
Guiado por mi orgasmo, llega el suyo sin tardanza. Salta la leche de la punta de su nabo, borboteando por mi culito, e incluso en cantidad sobrante para llenar mi pecho y embarrar las sábanas. Queda inmóvil, casi sin apenas respirar. El único movimiento de su cuerpo reside en el latir de su miembro. Un latido espasmódico que me atrae irresistiblemente y que hace que lo lama con mucho cuidado, tragando mis jugos y los suyos y dejando su herramienta limpia como los chorros de oro, a punto de revisión.
El Busca mis labios y me besas suavemente. Cierro mis ojos azules recreándome en la caricia.. quedo el y yo en la habitación, derrumbados sobre las sábanas violetas de la cama. Totalmente cubiertos de semen, derrengado y...felices. Mi amigo oscar, Todo ha ocurrido en varias horas que no nos dimos cuenta que ya había amanecido. Las suficientes horas para que te hayas percatado de que lo paso esa noche no fue un sueño.
Dormimos unas oras abrazados desnudos; al medio DIA mas o menos despertamos nos dimos un baño juntos nos enjabonamos devuelta me hizo suyo en el baño con el agua tibia cayendo por nuestros cuerpos.
Luego el se fue junto a su familia, y yo me quede pensando en lo rico que fue esa experiencia ahora tengo 24 años y soy bisexual garcías a mi amigo Oscar; aunque ya no vivo en el barrio cercano al de el nos solemos encontrar para pasarla bien pero esos encuentros se hacen menos frecuentes ya que yo estoy muy lejos de donde vive y se nos hace difícil concretar cita con el; tengo momentos inolvidables con el.
Espero que le haya gustado mi relato espero recibir comentario de ustedes mi correo es not_gerald@hotmail.com
Soy de Paraguay Asunción




