RELATOS
Servicio Militar
Hola a todos, mi nombre es David soy originario de Puebla México actualmente tengo 20 años, y me considero bisexual este es mi relato que me ocurrió.
En México se acostumbra hacer servicio militar los sábados por un año a jóvenes de 18 años, sin embargo en el centro del país es de dos meses, así es que me tocaba hacerlo, ya tenia la edad y fue en el 2008, al principio no quería por temor a los militares, aunque me anime por el hecho de convivir y conocer hombres de mi edad, acepte ir.
Al entrar nos formaron por grupos, estos grupos se conformaba de dos sargentos, un coronel dos cabos y nosotros los del servicio; al inicio me parecía aburrido por que a nadie le platicaba, al transcurso del tiempo me empezaron a llamar la atención de seis de mis compañeros por su físico, pero nada mas contemplaba su bello cuerpo en mi mente y con eso me conformaba, yo deseaba que se mi hiciera con uno de ellos, trátate de analizarlos cada uno de ellos y de esos seis 4 eran machos y hablaban de mujeres los dos que faltaban eran tímidos, hasta que me di el valor de hablarle uno de ellos, su nombre Edwin, divertido, feliz, guapo, etc. Nos convertimos en buenos amigos y mi servicio fue menos aburrido.
A través de los meses el se dio cuenta que me gustaba, entonces a principios de octubre lo empecé acosar, el seguía el juego, hasta que un día lo quise besar a tras de un árbol dentro del campo militar, escuchamos ruidos y lo dejamos para otro día, cuando salimos del servicio éramos amigos y no hablábamos del tema, el siguiente sábado estaba dispuesto a todo, así es que se me ocurrió ir al baño y el me siguió; atrás del baño lo empecé a tocar, el empezó a temblar y no dijimos nada, solo actuábamos, le empecé a besar el cuello, el se empezó a reír y se sonrojo, nos besamos, me empezó a quitar la playera , empecé a calentarme y el también, no nos importaba lo demás, hasta que nos descubrió un sargento y nos corrió de allí, nos echaba indirectas con nuestros compañeros y nos hacia trabajar mas, al salir del servicio Edwin se retiro con su familia y no quiso hablar mas de lo que paso, al siguiente sábado entusiasmado por verlo, pero ese día no llego y pensé que era normal, el siguiente sábado no llego le marque y no me contesto; ese día fue inolvidable ante mi vida, eran las diez de la mañana cuando de pronto se acerco el sargento que nos había visto y me castigo nada mas por que se le dio la gana, me mando a que lavar los baños de sus dormitorios, fui a traer las cosas para hacerlo, cuando llegue estaba oscuro, de repente alguien estaba de tras de mi, me tapo la boca, me amarro los pies y las manos sobre un muro y me di cuenta que era mi sargento, yo no sabia que hacer no podía gritar ni hacer nada, no sabia que iba pasar, cerro la puerta y me dijo que a poco si te gustan los hombres, si te gustan te va a gustar todo hasta mi verga, me bajo los pantalones y los bóxer, se bajo los suyos, me metió todo su pene, con un movimiento de vaivén, gritaba de dolor por lo salvaje que era, pero nadie me podía escuchar, a demás tenia la boca tapada con un trapo; termino se subió los pantalones y me amenazo, dijo que nadie me iba a creer, había utilizado condón y que por eso nadie iba a sospechar nada, me dejo tirado y me desato, no sabia que hacer estaba en shock e inútil, en simples palabras me había violado, que gran tontería.
El siguiente sábado desconcertado por lo mismo, lo observe y el me miro con ojos de deseo, según el otra vez me castigo, me quiso poner a prueba, acepte su castigo pero esta vez iba a gozarlo llegue a lugar el estaba ahí, y me dijo que si en realidad me gustaba, que lo sorprendiera, le dije que si el anterior me hubiera dicho lo mismo con gusto lo complacería, me empezó a quitar la ropa y yo a el, cuando lo observe mis ojos no lo podían creer estaba con un hombre bajado del cielo, que cuerpazo tan marcado, sus pectorales con bello y todo lo demás, nos quedamos con ropa interior, me empezó a besar todo mi cuerpo, quiso que le hiciera sexo oral, le baje el bóxer, y tan tan, una pija con su olor de el, le empecé a chupar con todo y testículos, me tomo la cabeza y empezó hacer movimientos, me voltio, me bajo mi bóxer y empezó a lamer mis glúteos o nalgas me puso lubricante, se puso un condón y me penetro, grite de dolor me voltio y al mismo tiempo me besaba para que no gritara mas, termino dentro de mi, me dio un beso y me dijo eres mejor que mi esposa, te veo el próximo sábado, se puso su ropa y se fue.
Llegó sábado y se repitió la misma historia pero mas excitante, cuando llegue la cuarto el ya estaba preparado, con una colcha en el suelo, nunca pensé que un sargento hiciera esto, me empezó a quitar la ropa de repente los dos estábamos desnudos, me penetro, empecé a gemir de placer, los dos ya no nos importo los ruidos que hiciéramos, el me llevaba a lo indeseable, cuando de repente alguien abrió la puerta, gran sorpresa era el otro sargento.
No dijimos nada, el sargento le dijo al otro, que bien que te diviertes con este muchacho castigándolo, a poco crees que me creí tu jueguito, se quito la ropa y ya éramos un trío, no podía creer mi primera vez con dos hombres a la vez, me empezaron a chupar todo mi cuerpo uno me mordía la nalga otro, mis pezones, era como una pelea de dos perros con una pieza de carne tan jugosa como yo, ji ji ji, no se si era una competencia de a ver quien podía mas, uno me penetraba y el otro le chupaba el pene, e intercambiaban, me hacían sentir lo máximo, era sexo salvaje ya no podía mas hasta que los dos terminaron en mi boca, la tenia llena de semen, no podía contenerlo, había cumplido una vez mas uno de mis deseos y así seguimos los pocos sábados que me restaban hasta que finalizo mi servicio militar, que gran servicio tuve, ya no los he visto pero me dijeron que me esperaban con sus bultos bien calientes.
Espero volverlos a ver……
Espero que les allá agradado mi relato, cuídense y nos estaremos viendo
Mi correo zeusD_90@hotmail.com
En México se acostumbra hacer servicio militar los sábados por un año a jóvenes de 18 años, sin embargo en el centro del país es de dos meses, así es que me tocaba hacerlo, ya tenia la edad y fue en el 2008, al principio no quería por temor a los militares, aunque me anime por el hecho de convivir y conocer hombres de mi edad, acepte ir.
Al entrar nos formaron por grupos, estos grupos se conformaba de dos sargentos, un coronel dos cabos y nosotros los del servicio; al inicio me parecía aburrido por que a nadie le platicaba, al transcurso del tiempo me empezaron a llamar la atención de seis de mis compañeros por su físico, pero nada mas contemplaba su bello cuerpo en mi mente y con eso me conformaba, yo deseaba que se mi hiciera con uno de ellos, trátate de analizarlos cada uno de ellos y de esos seis 4 eran machos y hablaban de mujeres los dos que faltaban eran tímidos, hasta que me di el valor de hablarle uno de ellos, su nombre Edwin, divertido, feliz, guapo, etc. Nos convertimos en buenos amigos y mi servicio fue menos aburrido.
A través de los meses el se dio cuenta que me gustaba, entonces a principios de octubre lo empecé acosar, el seguía el juego, hasta que un día lo quise besar a tras de un árbol dentro del campo militar, escuchamos ruidos y lo dejamos para otro día, cuando salimos del servicio éramos amigos y no hablábamos del tema, el siguiente sábado estaba dispuesto a todo, así es que se me ocurrió ir al baño y el me siguió; atrás del baño lo empecé a tocar, el empezó a temblar y no dijimos nada, solo actuábamos, le empecé a besar el cuello, el se empezó a reír y se sonrojo, nos besamos, me empezó a quitar la playera , empecé a calentarme y el también, no nos importaba lo demás, hasta que nos descubrió un sargento y nos corrió de allí, nos echaba indirectas con nuestros compañeros y nos hacia trabajar mas, al salir del servicio Edwin se retiro con su familia y no quiso hablar mas de lo que paso, al siguiente sábado entusiasmado por verlo, pero ese día no llego y pensé que era normal, el siguiente sábado no llego le marque y no me contesto; ese día fue inolvidable ante mi vida, eran las diez de la mañana cuando de pronto se acerco el sargento que nos había visto y me castigo nada mas por que se le dio la gana, me mando a que lavar los baños de sus dormitorios, fui a traer las cosas para hacerlo, cuando llegue estaba oscuro, de repente alguien estaba de tras de mi, me tapo la boca, me amarro los pies y las manos sobre un muro y me di cuenta que era mi sargento, yo no sabia que hacer no podía gritar ni hacer nada, no sabia que iba pasar, cerro la puerta y me dijo que a poco si te gustan los hombres, si te gustan te va a gustar todo hasta mi verga, me bajo los pantalones y los bóxer, se bajo los suyos, me metió todo su pene, con un movimiento de vaivén, gritaba de dolor por lo salvaje que era, pero nadie me podía escuchar, a demás tenia la boca tapada con un trapo; termino se subió los pantalones y me amenazo, dijo que nadie me iba a creer, había utilizado condón y que por eso nadie iba a sospechar nada, me dejo tirado y me desato, no sabia que hacer estaba en shock e inútil, en simples palabras me había violado, que gran tontería.
El siguiente sábado desconcertado por lo mismo, lo observe y el me miro con ojos de deseo, según el otra vez me castigo, me quiso poner a prueba, acepte su castigo pero esta vez iba a gozarlo llegue a lugar el estaba ahí, y me dijo que si en realidad me gustaba, que lo sorprendiera, le dije que si el anterior me hubiera dicho lo mismo con gusto lo complacería, me empezó a quitar la ropa y yo a el, cuando lo observe mis ojos no lo podían creer estaba con un hombre bajado del cielo, que cuerpazo tan marcado, sus pectorales con bello y todo lo demás, nos quedamos con ropa interior, me empezó a besar todo mi cuerpo, quiso que le hiciera sexo oral, le baje el bóxer, y tan tan, una pija con su olor de el, le empecé a chupar con todo y testículos, me tomo la cabeza y empezó hacer movimientos, me voltio, me bajo mi bóxer y empezó a lamer mis glúteos o nalgas me puso lubricante, se puso un condón y me penetro, grite de dolor me voltio y al mismo tiempo me besaba para que no gritara mas, termino dentro de mi, me dio un beso y me dijo eres mejor que mi esposa, te veo el próximo sábado, se puso su ropa y se fue.
Llegó sábado y se repitió la misma historia pero mas excitante, cuando llegue la cuarto el ya estaba preparado, con una colcha en el suelo, nunca pensé que un sargento hiciera esto, me empezó a quitar la ropa de repente los dos estábamos desnudos, me penetro, empecé a gemir de placer, los dos ya no nos importo los ruidos que hiciéramos, el me llevaba a lo indeseable, cuando de repente alguien abrió la puerta, gran sorpresa era el otro sargento.
No dijimos nada, el sargento le dijo al otro, que bien que te diviertes con este muchacho castigándolo, a poco crees que me creí tu jueguito, se quito la ropa y ya éramos un trío, no podía creer mi primera vez con dos hombres a la vez, me empezaron a chupar todo mi cuerpo uno me mordía la nalga otro, mis pezones, era como una pelea de dos perros con una pieza de carne tan jugosa como yo, ji ji ji, no se si era una competencia de a ver quien podía mas, uno me penetraba y el otro le chupaba el pene, e intercambiaban, me hacían sentir lo máximo, era sexo salvaje ya no podía mas hasta que los dos terminaron en mi boca, la tenia llena de semen, no podía contenerlo, había cumplido una vez mas uno de mis deseos y así seguimos los pocos sábados que me restaban hasta que finalizo mi servicio militar, que gran servicio tuve, ya no los he visto pero me dijeron que me esperaban con sus bultos bien calientes.
Espero volverlos a ver……
Espero que les allá agradado mi relato, cuídense y nos estaremos viendo
Mi correo zeusD_90@hotmail.com




