RELATOS

El tío Vic y papá

EL TÍO VIC Y PAPÁ

Cumplí trece años y fue cuando conocí al tío Víctor, él era el hermano menor de mi papá; a partir de ese día se quedó a vivir con nosotros, siempre era muy divertido, cocinaba, costuraba, limpiaba la casa, nos llevaba de paseo y nos fuimos acostumbrando a su forma de ser, nunca estaba de mal humor, mamá siempre decía que era una bendición que el tío Vic estuviera en la casa.
Mamá comenzó a trabajar por las tardes y el tío Vic, se hacía cargo de la casa, nadie la extrañaba mientras estaba ausente, sólo papá se sentía solo sin ella, pero como eso nos daba más entradas de dinero, también nos fuimos acostumbrando.
El tío Vic, cuidaba de todos nosotros, quienes por ser varones necesitábamos más de una mano dura y ya que papá y mamá trabajaban, uno en las mañanas y la otra en las tardes, fuimos haciéndonos hombres al lado del tío Vic.
Sin más ni más mamá se enamoró de su jefe y le pidió el divorcio a papá, una vez divorciada se fue a vivir a otra ciudad con su nuevo amor, nosotros nos quedamos 5 hombres solos en la casa.
Al principio papá estaba triste porque no sabía bien cómo manejar la situación, pero el tío Vic le puso los pies sobre la tierra y él se acopló, todo siguió su mismo curso, hasta que un buen día en que yo como mayor comencé a desvelarme y llegar tarde a casa, descubrí que mi padre no se había quedado tan solo.
Tenía ya 19 años y cursaba el segundo nivel de mi profesión, los amigos me invitaron a una reunión y regresé a casa ya casi de madrugada, me había tomado algunos trago y me sentía cansado, no acostumbraba hacerlo, entré muy despacio para que nadie me oyera y se despertará, pues era domingo, y al pasar por el cuarto de papá, la puerta estaba entreabierta por pura curiosidad me asomé y me di cuenta de que papá estaba tendido en la cama completamente desnudo boca abajo, lo que me llamó la atención, fueron sus respingadas nalgas que lucían blancas y redondas, papá era joven, andaba por los 40.
En el momento en que me iba a retirar, la puerta de su baño se abrió y vi salir al tío Vic desnudo pero con la verga completamente erecta, creo que medía más o menos unos 20 cm. de largo y asombrosamente gruesa, ninguno de los dos notó mi presencia, el tío se dirigió a la cama y comenzó a acariciarle las nalgas, inmediatamente él abrió las piernas y el otro metió sus dedos dentro del orto de papá, estuvieron largo rato jugueteando y luego el tío escupió entre las nalgas de su hermano y se apoyó con su verga para irla introduciendo poco a poco y con mucho cuidado hasta lograr que todo ella entrara en esa cavidad. Papá gimió levemente y el tío comenzó con su vaivén de fuera hacia dentro y viceversa no quise ver más, me retiré y fui hacia mi cuarto.
Me desnudé y entré al baño, pero la visión clara que recordaba me hizo vibrar y comencé a masturbarme hasta lograr venirme en forma estrepitosa, me sequé y caí rendido en la cama, me levanté tarde como las 12 del día; fui a la cocina a prepararme algo para desayunar y ahí encontré al tío sirviendo a papá sus alimentos.
Me saludaron, cambiaron conmigo algunos comentarios y luego salieron hacia el centro de la ciudad a realizar unas compras.
Esa noche, me propuse espiarlos, cuando ya todos dormían en silencio me levanté y fui hacia el cuarto de papá, no había nadie, me encaminé al del tío y entonces oí sus voces; el tío decía: Fernando c reo que ya es tiempo de que tus hijos sepan la verdad, no quiero ni pensar que pasaría si Ramón (yo), se da cuenta y piensen mal de mí recuerda que no quería que esto pasara, pero desde que tu mujer se fue, yo siempre te he acompañado en tus noches frías, no me quejo, lo hago porque te quiero y tu sabes que por ti nunca me casé, ya que desde adolescentes nos dimos cuenta de nuestro amor y tú fuiste el primero para mí y yo el primero para ti.
Papá no contestó, avanzó hacia él, lo abrazó y le dio un beso en la boca, sus manos buscaron su verga, comenzó a acariciársela por encima de su ropa, ambos comenzaron a desvestirse hasta quedar completamente desnudos, papá también tenía la verga parada, el tío se arrodilló y comenzó a mamársela, metiéndosela completamente toda a la boca, papá también tenía sus buenos centímetros de largo y casi el grosor de su hermano, papá casi cargo al tío y lo tiró en la cama boca abajo, le levantó las nalgas, le escupió entre ellas y comenzó a metérsela hasta llegar al fondo, se enfrascaron en una lucha sexual en la que el placer y el amor no se distinguían.
Mientras tanto, yo que sólo tenía puesto unos calzoncillos, me había empezado a masturbar, no me movía, al contrario me atreví a entrar y pararme junto a la cama donde ellos retozaban, fue papá quien se dio cuenta, pues al empezar a eyacular alzó la cara y me vio; en ese mismo momento sentí que mi leche explotaba en mi verga y la sacudí con tal fuerza que mojé a los dos a uno en la espalda y al otro en el estómago.
¿CÓMO REACCIONARON, QUÉ ME DIJERON? BUENO ESO LO SABREMOS MÁS TARDE.