RELATOS

vie - Freddy ll

Que lindo que sos Freddy, no hay otra palabra que te describa mejor. Sos lindo. Si hay algo que hace de un hombre bastante irresistible es que sea músico. Lo hace como más instruido, apasionado, no se, lo hace más sexy.

Y eso es lo que era Freddy, sexy, con una mirada perdida, un cuerpo levemente marcado, y una boca carnosa.

Fui a conocerte, y estaba tu novio, igual la situación no era incomoda, habíamos hablado miles de veces. Me agarro el nerviosismo después, cuando él se fue.

Fuimos a despedirlo y tocaste otro par de canciones, después compartimos un poco de tele, y como en una buena porno barata, me dijiste que te dolía la espalda, si no podía hacerte unos masajes.

Yo me puse atrás tuyo y empecé. Comenzó como cualquier masaje, yo por dentro moría de los nervios, porque no estaba seguro si vos querías que pase algo, me habías re-jurado que le eras fiel. Pero si querías.

Así sentado decidí bajar mis manos de tus hombros hasta tu abdomen. Y como no generabas resistencia baje mi mano hasta adentro de tu pantalón y rocé un miembro tieso. Fue ahí cuando subiste tu cabeza y me besaste. Que ricos tus labios.

Después de masturbarte un rato, y sentir por primera vez una pija en mis manos, te paraste agarraste mi brazo y fuimos a tu habitación. Estábamos solos en tu casa, pero cerraste la puerta y la trabaste con la mesita de luz, como siempre hacías.

Yo estaba muy nervioso, y vos me cuidabas con la mirada.

Nos besamos una vez más y te desnudaste, tenias un piercing en el pezón, una chivita bien cortita, y un miembro de casi veintidós centímetros.

Todo un dios frente a mi, y como pude comí todo ese pedazo, lo lamí despacio, con dificultad ya que era muy grande y era mi primera vez. Trataba de recordar todo lo que había visto en las miles de películas porno que miraba en mi adolescencia.

Lo estaba disfrutando muchísimo. Luego volví a darte un beso y me preguntaste: - ¿Queres que te la chupe? - . Yo sabía que estaba a punto de acabar, pero acepte de todos modos. Y se sentía increíble.

Luego de un tiempo acabamos los dos, y yo me sentía muy extraño, como calmado.

Ya era tarde entonces decidí volver a mi casa, en la puerta me despediste con un beso y me acompañaste a la estación.

Viajando olía mis manos y me calentaba al reconocer tu olor.

Y te volví a ver.

+ http://vie-del-gay.blogspot.com/